Un SF-26 con sello Schumacher
Ferrari llevará al Gran Premio de Italia una decoración especial para sus SF-26, como homenaje a Michael Schumacher, el piloto más exitoso en la historia de la escudería. En Monza, los autos de Lewis Hamilton y Charles Leclerc dejarán de lado el blanco habitual de la cubierta del motor para adoptar un rojo más profundo, en una referencia directa al F310 de 1996, el primer Ferrari con el que el alemán compitió vestido de rojo
El diseño también recuerda dos hitos: los 30 años de su llegada a Maranello y los 20 años de su última temporada con el equipo, en 2006. La decoración suma una tipografía retro en los números de los autos, la firma de Schumacher entre los dorsales y el patrocinador principal, además de las siete estrellas blancas en la trompa, un símbolo asociado a sus siete títulos mundiales
Las llantas BBS tendrán detalles dorados en los bordes, en alusión al auto de aquella época
El guiño que remite a Argentina
La presentación incluyó una secuencia que llamó la atención por su conexión con Argentina: aparecen imágenes de un Gran Premio disputado en el país durante la década del 90, con un Ford Falcon en primer plano y, al fondo, un taxi que parece un Renault 12 y una Renault Trafic. Esa referencia visual reforzó el tono nostálgico del tributo
Uniforme especial y homenaje en pista
El cambio no se limitará a los autos. Hamilton y Leclerc usarán buzos antiflama rojos con franjas blancas en el frente, los brazos y los hombros. En la parte alta de la espalda llevarán siete estrellas del estilo que Schumacher usaba en sus cascos, además del emblema del piloto alemán en la zona de la cadera. El personal de pista también vestirá indumentaria alusiva durante todo el fin de semana
Monza como escenario central
Schumacher disputó 179 carreras con Ferrari entre 1996 y 2006, la etapa más larga de un piloto en la historia de la escudería. En ese período obtuvo cinco títulos consecutivos, entre 2000 y 2004, además de 72 victorias y 58 poles bajo la conducción de Jean Todt y Ross Brawn
Ferrari anunció que exhibirá en el fin de semana tres autos emblemáticos de esa era: el F310 con el que Schumacher debutó en el equipo, el F2002 y el 248 F1, el último que manejó antes de su primer retiro. En el Museo Ferrari de Maranello también se mostrarán los cinco monoplazas con los que conquistó sus campeonatos con la marca, junto con trofeos y un Ferrari F340 en cuyo desarrollo participó
Dos nombres para cerrar la celebración
El momento más destacado llegará con una demostración del F2002. Rubens Barrichello, excompañero de Schumacher, lo conducirá el sábado por la tarde. El domingo, Sebastian Vettel, amigo cercano del heptacampeón y ex piloto de Ferrari, dará una vuelta de honor con ese mismo auto poco antes de la largada
Ferrari definió a Monza como el lugar ideal para celebrar ese legado y extendió las actividades a Milán, donde también participarán Hamilton y Leclerc. El homenaje busca remarcar la huella deportiva y cultural que Schumacher dejó en la etapa más dominante de la Scuderia en la Fórmula 1