Marcelo Gallardo está a un paso de convertirse en el nuevo entrenador de la selección de Ecuador. La negociación con la Federación Ecuatoriana de Fútbol avanza y ya tiene prácticamente resuelto el acuerdo económico
El detalle que todavía impide cerrar la operación pasa por la residencia del técnico. La federación quiere que el entrenador viva en Ecuador durante su ciclo, una condición que ahora quedó en el centro de la negociación
Quito, la opción más firme
Quito aparece como la alternativa más probable para que Gallardo se instale. La capital concentra buena parte de la estructura administrativa de la FEF y también funciona como uno de los principales centros de trabajo de la selección
Guayaquil también está sobre la mesa, aunque con menos fuerza. Además, el contrato contempla otros puntos vinculados con los períodos en que no haya actividad oficial, como los días que el técnico podría pasar en Argentina junto a su familia
Más colaboradores y una oferta superior
Otro aspecto en discusión es el armado del cuerpo técnico. Gallardo habría pedido trabajar con cerca de diez colaboradores, entre preparadores físicos y analistas de video, una cifra que la federación no estaría dispuesta a aceptar por completo
En lo económico, la segunda propuesta presentada por la dirigencia superaría los 3 millones de dólares anuales, por encima de los 2,7 millones que percibía el entrenador anterior
Un debut internacional ya marcado
Si el contrato se firma, Gallardo asumiría su primera experiencia al frente de una selección nacional. Su carrera como entrenador se desarrolló hasta ahora en clubes: Nacional, River Plate y Al Ittihad
La agenda ya tiene fechas previstas. Su desembarco sería en los primeros días de septiembre y el debut está pautado para el 24 de ese mes, cuando Ecuador enfrente a Corea del Sur en Suwon. Luego jugaría ante Japón el 1 de octubre y cerraría el torneo el 5 de octubre ante Panamá o Nueva Zelanda, en Tokio
Mientras tanto, la federación mantiene otras alternativas por si la llegada de Gallardo no se concreta: Luis Zubeldía y el español Roberto Martínez