Santiago Gómez Cora habla de rugby y de café con la misma naturalidad. En una charla larga, el entrenador de los Pumas 7s repasó la última temporada, el recambio profundo del plantel, la captación de jugadores y el lugar que ocupa hoy el seven en el mapa mundial

La campaña 2025/26 estuvo marcada por un dato decisivo: después del cierre del ciclo anterior, siete jugadores dejaron el equipo. El conjunto que había construido durante años debió recomponerse con nombres jóvenes y menos rodaje. Para Gómez Cora, fue un año duro, pero también útil para crecer

Un equipo en reconstrucción

El entrenador explicó que la salida de tantos jugadores se dio tras el impulso generado por los Juegos de París. Varios sintieron que ya habían cumplido una etapa y que era momento de probarse en el rugby de 15

Ese cambio obligó a reordenar la estructura. Con menos experiencia en cancha, el equipo priorizó sumar minutos y consolidar sociedades. El resultado fue una evolución lenta al comienzo y mucho más firme sobre el tramo final de la temporada

Captar al que no aparece

Gómez Cora dijo que la parte que más le gusta del trabajo es encontrar jugadores que todavía no fueron detectados. Para eso, dejó en segundo plano la mirada puramente intuitiva y se apoyó en datos físicos como altura, salto, velocidad, aceleración, penetración y uso del pie

El universo de búsqueda, remarcó, es enorme: los 47 millones de argentinos y, en concreto, los cerca de 100.000 inscriptos en la UAR. También recordó que el trabajo con otros deportes y con mediciones del ENARD abrió una lógica distinta para cruzar información y pensar perfiles aptos para el seven

En varones, probaron velocistas y no funcionó como esperaban. En mujeres, en cambio, sí incorporaron jugadoras provenientes del básquet y del handball. La clave, según explicó, es entender que el seven combina velocidad, freno, lectura y capacidad para resolver en espacios muy breves

La derrota como dato

Gómez Cora sostuvo que la derrota ofrece más información que la victoria. En la primera parte del Circuito, el objetivo fue hacer jugar a los nuevos y construir vínculos dentro de un plantel que todavía estaba encontrando su forma

En las etapas finales ya apareció un equipo más sólido, con titulares que habían empezado a competir ese mismo año. El entrenador valoró que la adaptación haya sido rápida y que el grupo haya pasado de una campaña incierta a quedar muy cerca del título

También admitió que la presión por clasificar en la última etapa terminó pesando demasiado. A su entender, el equipo quedó atrapado por esa tensión en un momento clave y perdió una chance concreta de pelear la serie hasta el final

Cómo cambió el circuito

El sistema de competencia también cambió. La definición pasó a concentrarse en tres torneos y no en uno solo. Para Gómez Cora, eso le dio más interés a la parte decisiva, aunque sigue pensando que la temporada completa debería valer más

Señaló además que el calendario quedó demasiado comprimido en el cierre y que varios equipos llegaron exhaustos a la última etapa. Dijo que el espectáculo empuja el formato, porque también sostiene los recursos, pero insistió en que la competencia tendría que mandar sobre todo lo demás

Más inversión, más exigencia

El entrenador observó que otros países le dieron más peso al seven. Mencionó estructuras más grandes, mejores viajes, más staff y pretemporadas más largas. Según su lectura, eso también explica que cada vez haya más jugadores que usan el seven como plataforma hacia el rugby de 15

En ese contexto, defendió la aparición de nuevas franquicias y torneos por fuera del circuito tradicional. Cree que pueden ser una salida para sostener el nivel competitivo y, al mismo tiempo, permitir que los jugadores sigan activos sin abandonar de inmediato el seven

Ocho, ocho y ocho

De cara a la próxima temporada, Gómez Cora describió su planificación en tres grupos: ocho jugadores núcleo, ocho de desarrollo cercano y otros ocho detectados por métricas o por observación puntual. Dijo que hoy el equipo necesita fortalecer sobre todo el grupo intermedio

También confirmó que, de los jugadores que tuvieron minutos este año, todos continúan. El recambio seguirá, pero ya no desde una salida masiva, sino desde un proceso más ordenado y con funciones mejor distribuidas

En ese esquema, valoró especialmente la presencia de referentes como Marcos Moneta y Luciano González, que aceleran la maduración de los más jóvenes al simplificarles decisiones y permitirles mostrar sus virtudes sin tanta presión

La ruta hacia Los Ángeles 2028

La nueva temporada, que arranca en noviembre, será la primera instancia de clasificación para los Juegos de Los Ángeles 2028. Gómez Cora lo asumió sin rodeos: para entrar al torneo hay que terminar entre los cuatro primeros

Si eso no ocurre, Argentina deberá pasar por el Sudamericano y luego por el repechaje mundial. Por eso, dijo, este ciclo ya está orientado a llegar con más jugadores listos y con una competencia interna más fuerte

El entrenador también ratificó que 2028 será su último torneo como conductor de campo de los Pumas 7s. Aseguró que seguirá ligado al seven, pero que su ciclo en el banco tendrá un cierre después de Los Ángeles

Mientras tanto, ya prepara a otros entrenadores y también su propia salida. Su frase final resume el momento: se está preparando para buscar nuevos rumbos