Dennis Rodman, retirado desde hace más de dos décadas y con 65 años, volvió a quedar en el centro de la escena por una propuesta poco habitual: el Hapoel IBI Tel Aviv, equipo de la Euroliga, le ofreció viajar a Israel para dictar un seminario de tres días sobre el rebote a cambio de 100.000 dólares
La iniciativa surgió del propietario del club, Ofer Yannay, quien recordó un viejo texto del exalero fuerte en el que describía ese aspecto del juego como una técnica de precisión. A partir de esa lectura, decidió contactar directamente a quien convirtió el rebote en su marca registrada
Una visita con agenda completa
El plan no se limita a una clínica cerrada. La propuesta incluye trabajo con el plantel durante tres jornadas, una entrevista especial con medios, una cena con el equipo y actividades en la ciudad. Además, el club se haría cargo de pasajes en clase ejecutiva y alojamiento en un hotel de lujo para Rodman y hasta tres acompañantes
Yannay justificó el convite con una idea simple: el Hapoel necesita mejorar en los tableros y, para eso, quiere aprender de quien llevó ese fundamento a una categoría casi científica
El rebote como especialidad
Rodman no se destacó por la estatura: medía 2,01 metros, menos que muchos pivots de su época. Su diferencia estuvo en la lectura de trayectorias, el estudio de los ángulos de tiro y la anticipación del bote en el aro o el tablero
Esa obsesión le permitió liderar la NBA en rebotes durante siete temporadas seguidas y terminar su carrera con una media de 13,1 por partido. Su palmarés incluye cinco títulos, dos con Detroit Pistons y tres con Chicago Bulls, además de dos premios al mejor defensor y su ingreso al Salón de la Fama en 2011
Interés deportivo y comercial
El Hapoel también ve en Rodman una figura de alto impacto mediático. El club quiere usar el material grabado durante la visita para fortalecer su proyección en Estados Unidos y ampliar su alcance internacional
En la carta enviada al exjugador, Yannay también apeló al contexto del país y aseguró que el club le brindaría una bienvenida cálida. Incluso dejó abierta la puerta a algo más ambicioso: sumar a Rodman al cuerpo técnico de forma permanente para colaborar con los entrenamientos diarios
Por ahora, la decisión quedó del lado del exjugador