Mauro Icardi continúa sin club y su salida de Turquía parece cada vez más definitiva. En las últimas horas, trascendió que vació la mansión que compartía con María Eugenia Suárez en Estambul y que sus pertenencias fueron enviadas a Italia
Negociación trabada
El último contacto fuerte fue con Lazio, pero la diferencia económica resultó demasiado amplia. El club romano habría ofrecido cerca de 2,5 millones de euros por año, mientras que el delantero argentino puso su piso en 5 millones. En Galatasaray, en cambio, había llegado a percibir unos 10 millones de euros netos por temporada
Con ese escenario, la alternativa que apareció para la Lazio fue Bamba Dieng. El delantero senegalés viajó a Roma para realizarse estudios médicos, aunque los resultados no convencieron y finalmente acordó su pase a Estrella Roja de Belgrado
Un cierre sin despedida
Icardi quedó libre el 30 de junio y todavía sostiene la puesta a punto por su cuenta, a la espera de una propuesta que se acerque a sus pretensiones. Su salida de Galatasaray no fue en buenos términos: según distintas versiones, el atacante terminó muy molesto con la dirigencia y el cuerpo técnico
Ese malestar también se reflejó en su conducta pública. Al dejar el club no publicó ningún mensaje de despedida y ahora repitió ese bajo con su decisión de desarmar su residencia en Turquía
Italia, Sudamérica y Brasil en el radar
Italia sigue siendo uno de sus destinos preferidos, con la Champions League como gran objetivo. En ese camino, su nombre fue vinculado con varios equipos, entre ellos Olympiacos, Besiktas y Como, aunque sin avances concretos
También aparecieron alternativas en Sudamérica y México. En Brasil, incluso fue mencionado como posible refuerzo de Vasco da Gama, un club que ya había mostrado interés previo y que atraviesa una campaña comprometida en el Brasileirao, aunque sigue en competencia en la Copa Sudamericana
Por ahora, el futuro de Icardi sigue abierto y su salida de Estambul refuerza la idea de que su próximo paso podría quedar lejos de Turquía