Ignacio Buse firmó una semana inolvidable en Winston-Salem. El limeño de 22 años venció 6-3 y 6-2 al británico Arthur Fery en la final del ATP 250 disputada en el Wake Forest University Tennis Complex y se consagró campeón con una actuación contundente

Con este triunfo, Buse consiguió el segundo título de su carrera en el ATP Tour, después de haber levantado el trofeo del ATP 500 de Hamburgo en mayo. Además, se convirtió en el campeón más joven en la historia del torneo estadounidense

Una consagración con acento peruano

Durante la premiación, el tenista peruano vivió un momento especialmente emotivo. Recordó que en algún momento evaluó seguir el camino del tenis universitario antes de apostar por el profesionalismo y valoró el apoyo del público presente en las tribunas

También dedicó palabras directas a los hinchas peruanos y destacó la presencia constante de compatriotas en distintas sedes del circuito. Su mensaje fue claro: quiso que el nombre de Perú se escuche con fuerza en el tenis internacional

Un logro que corta una racha de 33 años

El título tiene un valor histórico para el deporte peruano. Buse se convirtió en el primer jugador del país en ganar un torneo sobre pista dura desde Jaime Yzaga en Sídney, en 1993. La victoria también marcó un quiebre para él: llegó sin triunfos previos en cemento a nivel ATP y terminó la semana con cuatro victorias consecutivas

El resultado tendrá impacto inmediato en el ranking. A partir del lunes, el peruano aparecerá en el puesto 31 del mundo, un salto que confirma su crecimiento en esta temporada

El desafío que viene en Nueva York

Su próximo compromiso será el US Open, donde debutará ante el estadounidense Marcos Giron. La fecha exacta del partido todavía no está definida y dependerá de la programación del cuadro principal, que arranca el lunes

El desgaste acumulado en Winston-Salem será uno de los factores a evaluar en su preparación, aunque el panorama lo encuentra en su mejor momento competitivo. Además, tiene previsto entrenarse en Nueva York junto al francés Gael Monfils antes de su estreno en el último Grand Slam del año