La cuarta fecha del Super GT de Japón quedó marcada por un accidente estremecedor en la recta principal del Fuji Speedway. El Honda Prelude-GT de Igor Omura Fraga, del equipo Nakajima Racing, salió despedido y volcó tras un impacto en cadena que se produjo en el arranque de la carrera

Un inicio de carrera en condiciones delicadas

La competencia se relanzaba después de cuatro vueltas neutralizada con el auto de seguridad. La pista estaba mojada por la lluvia previa y los neumáticos aún no habían alcanzado la temperatura ideal, un escenario que dejó muy poco margen de reacción para los pilotos

La secuencia involucró a Bertrand Baguette, del Team Impul, y a Akimasa Takaboshi, del NISMO. Baguette explicó que intentó evitar el contacto, pero no llegó a tiempo. Takaboshi, por su parte, señaló que el asfalto húmedo y la falta de temperatura en las gomas le hicieron perder el control en plena maniobra de cambio de carril

El toque sobre la parte trasera del Honda de Fraga hizo que el auto perdiera estabilidad, se levantara varios metros y terminara de costado sobre el asfalto. Desde algunos ángulos, incluso parecía que iba a caer fuera de la pista, aunque finalmente quedó sobre el trazado

Respuesta inmediata y alivio en el box

El protocolo de rescate se activó de inmediato. Fraga estaba consciente y, según informó su equipo, alcanzó a hacer un gesto de pulgar arriba antes de ser trasladado al hospital para una revisión general

Horas más tarde, el piloto, de 26 años, publicó un mensaje en Instagram. Contó que pasó la noche en observación, que los estudios médicos arrojaron resultados favorables y que ya había regresado a su casa. También agradeció los mensajes de apoyo y dijo que su prioridad es recuperarse

En el plano deportivo, Team Impul recibió una sanción de 90 segundos de parada en boxes y un paso por boxes por haberse adelantado antes de la línea de salida tras la reanudación con el auto de seguridad

La temporada del Super GT continuará el 22 y 23 de agosto en Suzuka, con una carrera de 300 kilómetros