Javier Frana atravesó uno de los momentos más difíciles desde que asumió como capitán del equipo argentino de Copa Davis. La serie ante Corea del Sur, disputada en febrero por los Qualifiers 2026, quedó marcada por la ausencia de nueve tenistas, entre ellos los principales singlistas y doblistas del país

La proximidad del viaje a Asia con el comienzo de la gira sudamericana sobre polvo de ladrillo fue uno de los motivos que condicionó la convocatoria. Con cinco debutantes, la Argentina perdió 3-2 en Busan y quedó sin posibilidades de continuar en la competencia durante esa temporada

El resultado afectó profundamente a Frana. Durante las semanas posteriores se mantuvo más aislado, redujo sus apariciones públicas y procesó en privado la frustración. Incluso llegó a preguntarse si algunas respuestas negativas de los jugadores tenían un trasfondo personal, aunque luego entendió que no era así

Un proceso largo y desgastante

El capitán, de 59 años y en el cargo desde enero de 2025, contó que la conformación del equipo demandó meses de conversaciones. Las respuestas no llegaban de inmediato y cada convocatoria implicaba esperar, insistir y evaluar distintas alternativas

“Fue un proceso largo y estresante”, explicó Frana al recordar aquella etapa. También admitió que nunca había descargado por completo lo que sentía y que, una vez finalizada la serie, todas las consecuencias emocionales aparecieron juntas

La derrota, sin embargo, también dejó enseñanzas. Frana recordó especialmente el encuentro con los jugadores después del quinto punto, cuando todos terminaron llorando y golpeados. Para él, ese momento permitió reconocer el esfuerzo realizado y encontrar herramientas para tomar futuras decisiones

La duda sobre su continuidad

En medio del enojo, el capitán llegó a considerar la posibilidad de dejar el puesto y presentar su renuncia ante Agustín Calleri, presidente de la Asociación Argentina de Tenis. No obstante, evitó tomar una decisión definitiva mientras todavía estaba dominado por la tensión

“En caliente uno no debe escucharse”, sostuvo. Frana entendió que primero necesitaba expresar la bronca, analizar lo ocurrido y separar el resultado deportivo del sentido más amplio de su función

Finalmente, pesó más su vínculo con los tenistas y la posibilidad de acompañarlos que la decepción por no haber podido cumplir el objetivo en Corea. Según explicó, ayudar a los jugadores, estar presente en sus entrenamientos y ofrecerles respaldo también forma parte de su propósito como capitán

“No acepté este trabajo únicamente para ganar la Copa Davis”, resumió. Aunque reconoció que el resultado importa y que todos quieren ganar, dijo que su tarea también encuentra valor en otros aspectos del proceso

Un nuevo desafío en Neuquén

Ahora Frana se encuentra en Neuquén, donde dirigirá por primera vez una serie de la Argentina como local. El equipo enfrentará a Turquía en el estadio Ruca Che este sábado y domingo, con el objetivo de evitar el descenso y conseguir un lugar en los Qualifiers de 2027

Su balance como capitán registra triunfos frente a Noruega y Países Bajos, además de derrotas ante Alemania y Corea del Sur. Después del golpe sufrido en Asia, asegura estar más sereno y con una mirada renovada sobre su función

Las dificultades de los jugadores, afirmó, fueron genuinas y no estuvieron relacionadas con una falta de compromiso personal. Esa comprensión, sumada al deseo de seguir acompañando al grupo, terminó inclinando la balanza: Frana decidió continuar