Independiente Rivadavia quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Libertadores pese a no haber perdido ningún partido en el torneo. En su primera participación continental, igualó 1-1 con Fluminense en el estadio Malvinas Argentinas y luego cayó 5-4 en los penales

Un cierre a la altura de la serie

El equipo mendocino terminó su recorrido con una campaña de cinco victorias y tres empates. La definición desde los doce pasos inclinó una noche muy pareja, en la que el arquero Fábio volvió a ser decisivo para el conjunto brasileño

El experimentado guardameta le desvió los remates a Florentín y Atencio, y sostuvo a Fluminense en una serie que se le había complicado. Luciano Acosta tuvo la chance de resolverla cuando el marcador iba 2-1 para los mendocinos, pero su disparo se fue por encima del travesaño

El empate llegó sobre la hora

Antes de los penales, Independiente Rivadavia consiguió una igualdad agónica en el séptimo minuto adicionado. Tras una revisión del VAR, Andrés Rojas sancionó un penal por mano de Ignacio en una jugada dentro del área

Alex Arce lo convirtió con precisión y dejó abierta la chance de seguir adelante. El delantero cerrará la competencia como máximo goleador, con nueve tantos

Una despedida con carácter

El partido fue cerrado, físico y con pocas situaciones claras durante gran parte del trámite. Fluminense aprovechó su momento en la segunda mitad, cuando quedó en ventaja tras la expulsión de Canobbio, pero el local reaccionó con empuje y llevó la serie hasta la definición

Más allá del desenlace, Independiente Rivadavia completó una participación sólida, con orden táctico, intensidad y personalidad para competir de igual a igual en toda la fase. Su primera Libertadores terminó sin derrotas y con una imagen que dejó saldo positivo