Independiente volvió a quedarse con los tres puntos y alimenta un inicio de torneo ideal en lo numérico: dos partidos jugados, dos ganados y ningún gol recibido. El 1-0 frente a Newell’s fue ajustado, pero le alcanzó para sostenerse bien arriba en la tabla, aun con las dificultades que arrastra en el plano institucional

Un partido más pensado que fluido

El encuentro dejó más intención que precisión. Tanto Independiente como Newell’s buscaron manejar la pelota y avanzar con criterio, pero les costó encontrar claridad en los metros decisivos. El juego tuvo tramos friccionados, pocas llegadas limpias y demasiadas acciones que se desarmaron antes de terminar cerca de los arcos

El local mostró una leve superioridad durante la primera mitad. La movilidad de Maximiliano Gutiérrez por derecha, el aporte de Santiago Montiel, la solidez de Iván Marcone en el centro y el crecimiento de Facundo Zabala por izquierda le dieron algo más de equilibrio y presencia ofensiva

La jugada que resolvió Montiel

El gol apareció a los 40 minutos, cuando Juan Manuel Fedorco ganó por derecha, avanzó hasta posición de ataque y envió un centro que derivó en un rebote. Santiago Montiel controló como pudo, quedó de frente al arco y sacó un derechazo potente que se clavó en el ángulo izquierdo

Antes de esa acción, Josué Reinatti ya había respondido bien ante un cabezazo de Sebastián Valdez tras un córner y luego desactivó un tiro libre de Montiel. Poco después del 1-0, también le negó el segundo a Zabala

Newell’s, con mucha juventud y poco peso ofensivo

Newell’s presentó una mezcla de jugadores experimentados y jóvenes formados en el club, con Luca Regiardo como eje en el medio, Facundo Guch en la creación y Reinatti firme bajo los tres palos. Sin embargo, le faltó profundidad en ataque y casi no generó peligro real

La ocasión más clara del visitante llegó con una corrida de Ignacio Ramírez en el primer tiempo, que resolvió Rodrigo Rey. Más allá de esa acción, el equipo rosarino tuvo dificultades para lastimar y terminó dependiendo demasiado de su orden defensivo

En el segundo tiempo, Independiente cedió por momentos la pelota, pero Newell’s no encontró recursos para cambiar la historia. La victoria dejó dudas sobre el juego, aunque no sobre el presente estadístico del Rojo, que por ahora vive con la tranquilidad de los resultados