Anthony Ippolito interpreta a Sylvester Stallone en Yo soy Rocky, la película dirigida por Peter Farrelly que revive el accidentado origen de Rocky como una historia de perseverancia y triunfo improbable

El filme se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2026. Llegará a las salas el 22 de enero en España y en noviembre en Estados Unidos

De los trabajos precarios al guion de Rocky

La narración comienza en Nueva York, en 1974. Stallone todavía se presenta como Mike, encadena empleos de poca estabilidad y busca oportunidades en papeles de delincuentes o policías

En ese periodo conoce a Sasha, empleada de la taquilla de un cine y futura primera esposa, interpretada por AnnaSophia Robb. La película también muestra su expulsión de una pensión por falta de pago, una noche en la calle y su participación en una producción pornográfica de bajo presupuesto como salida ante la falta de dinero

Después de trasladarse a Los Ángeles con Sasha, Stallone trabaja como aparcacoches y consigue reunirse con los productores Robert Chartoff e Irwin Winkler, interpretados por Toby Kebbell y P.J. Byrne

Ambos se interesan por su guion de Paradise Alley, aunque no llegan a comprarlo. En cambio, le piden que regrese con otros textos

El origen de una apuesta cinematográfica

Según la versión que presenta la película, la idea de Rocky surge después del combate de 15 asaltos entre Muhammad Ali y Chuck Wepner, celebrado el 24 de marzo de 1975

Stallone ha negado que aquella pelea fuera el origen de la historia, pero el biopic adopta esa interpretación y representa la escritura del guion como un impulso creativo desarrollado en apenas tres días o tres días y medio

Chartoff y Winkler quieren comprar el libreto y consideran a Charles Bronson, Burt Reynolds, Clint Eastwood y Ryan O’Neal para interpretar al boxeador. Stallone rechaza esas opciones porque exige encabezar el reparto. Esa condición queda resumida en la frase que da título a la película: “Yo interpreto a Rocky”

Un rodaje condicionado por un millón de dólares

Los productores aceptan que Stallone protagonice la película, pero reducen a la mitad el presupuesto autorizado inicialmente: de dos millones de dólares a un millón

La decisión obliga a trabajar con rapidez y permite al estudio sustituir al actor si el rodaje se retrasa o supera el coste previsto. Farrelly convierte esa presión en el eje de la segunda mitad de la historia

John G. Avildsen, interpretado por Jay Duplass, se incorpora al proyecto por su experiencia en producciones rápidas y económicas. Filadelfia sustituye a Nueva York como escenario porque resulta más asequible

La película recrea el entrenamiento de Rocky, la carrera por las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia, los golpes contra piezas de carne congelada y la escena de la pista de hielo con Adrian, interpretada por Kiki Seto

También muestra el uso de la Steadicam durante el ascenso por las escaleras, una solución técnica presentada como consecuencia de la falta de recursos y convertida después en una imagen mítica del cine

Anthony Ippolito frente al mito de Stallone

Ippolito reproduce la dicción grave y arrastrada, la expresión abatida y la complexión física del joven Stallone. Sin embargo, su interpretación no se limita a la imitación

El actor construye a un aspirante inseguro, autodidacta y obstinado, todavía lejos de la celebridad que alcanzaría con Rocky. El reparto incluye además a Matt Dillon como Frank Stallone, padre del actor, y a Stephan James como Carl Weathers

La historia avanza hasta el estreno de Rocky, diez meses y un bebé después, y presenta la reacción del público como el desenlace de un rodaje realizado bajo un calendario ajustado y un presupuesto mínimo