Croacia debía jugar sin público como consecuencia de la sanción impuesta por la UEFA tras los incidentes protagonizados por sus hinchas en marzo de 2025, durante el partido ante Francia en el Stade de France

El seleccionado croata ya había cumplido uno de los dos encuentros de suspensión, como visitante frente a República Checa. Para recibir a Inglaterra, trasladó el partido a un pequeño estadio de Rijeka, ubicado junto al mar Adriático, y aprovechó una excepción reglamentaria

Así, cerca de 6000 menores de 14 años de la región ingresaron al estadio acompañados por tutores. La presencia de los chicos le dio un marco singular al encuentro de la Nations League, aunque la actuación de Croacia estuvo lejos de ofrecerles una alegría

Inglaterra resolvió el partido en el primer tiempo

Los locales esperaban disfrutar de sus referentes, entre ellos Luka Modric, capitán y titular a los 41 años. Sin embargo, Inglaterra impuso su jerarquía desde el comienzo y expuso las dificultades de un rival pasivo y errático

Harry Kane abrió el marcador a los 7 minutos, después de recibir una asistencia de Jude Bellingham y aprovechar un error de Josko Gvardiol en la salida

A los 21, Bellingham marcó el segundo. Bukayo Saka envió un centro hacia Anthony Gordon, quien logró superar a su marcador pese a un mal control y asistió al mediocampista para que definiera dentro del área chica

Inglaterra mantuvo la presión y amplió la diferencia con un cabezazo de Gordon, tras un centro de Jarell Quansah. Croacia tuvo una oportunidad inmejorable en los pies de Mateo Kovacic, pero el mediocampista falló con el arco libre

El conjunto inglés no se conformó. Bellingham desbordó por la izquierda y Saka apareció en el área para convertir el cuarto antes del descanso

La goleada inglesa se extendió hasta el final

El desarrollo no cambió durante la segunda mitad. Inglaterra administró el partido con autoridad y volvió a golpear a los 8 minutos, cuando Saka habilitó a Anderson y Kane completó la jugada arrojándose al piso para empujar la pelota

El sexto tanto llegó tras un error de Stanisic, que intentó cruzar un pase en defensa y dejó a Saka mano a mano con el arquero. El delantero inglés definió sin inconvenientes

Morgan Rogers, ingresado pocos minutos antes, selló el 7-0 definitivo. La diferencia pudo ser aún mayor, pero Inglaterra sostuvo el control durante los 90 minutos

El equipo visitante celebró con seriedad, sin burlas ni gestos provocadores. Croacia, pese a la amplia derrota, tampoco recurrió a la violencia y terminó refugiada en la resignación, mientras los 6000 chicos disfrutaban de una experiencia poco habitual e irrepetible