Universitario avanzó en la búsqueda de un lateral izquierdo y Rodrigo Insúa se instaló como la alternativa que más convencía a Héctor Cúper. El argentino era, desde el arranque, la principal carta para ese puesto

Un interés que se enfrió

El club peruano se comunicó con el entorno del futbolista y, al comienzo, el diálogo tomó forma. Incluso, Insúa estaba dispuesto a sumarse. Sin embargo, la operación se complicó cuando Barracas elevó sus pretensiones económicas y pidió una cifra alta para dejarlo salir

Después de ese primer contacto, la negociación perdió impulso. Cuando debía abrirse una fase más concreta, el club dueño del pase dejó de responder y el acuerdo quedó trabado

La U cambió de rumbo

Con la opción Insúa prácticamente caída, Universitario activó un plan alternativo y puso la mira en Ignacio Abrahán. Cúper ya lo conoce de su etapa en la selección de Siria, un antecedente que pesó en la elección

La llegada de Abrahán tampoco es sencilla. La operación es más costosa y depende de que se terminen de firmar documentos con el club de Túnez y se concrete el desembolso del dinero

Plazos apretados

La idea en Universitario es resolver el puesto cuanto antes. La definición quedaría para después del partido con Cristal y, según el cronograma que manejan, el lateral izquierdo debería quedar cerrado como máximo el lunes

Así, Insúa quedó como el primer intento frustrado: tuvo el visto bueno del jugador, pero no prosperó por el endurecimiento de las condiciones y la falta de respuesta en el tramo decisivo