Julián Álvarez atraviesa días de definición en medio de la puja entre su deseo deportivo y la resistencia de Atlético de Madrid. Tras sus vacaciones, el delantero se sumará el próximo lunes a la pretemporada del equipo de Diego Simeone, aunque su intención de vestir la camiseta de Barcelona sigue intacta

Barcelona insiste, Atlético no cede

El delantero ya había deslizado el 22 de junio que veía conveniente una “transferencia” y que quería “cumplir un sueño”. Ese mensaje apuntaba a Barcelona, que tomó nota de la señal para activar gestiones. La respuesta de Atlético fue tajante: rechazó una propuesta inicial de 100 millones de euros, descartó venderlo por 150 millones y se remitió a la cláusula de rescisión fijada en 500 millones

En ese contexto, este miércoles Deco, director deportivo del club catalán, se reunió en Madrid con Fernando Hidalgo, representante del futbolista. La idea es que Atlético respete la promesa que, según el entorno del jugador, le habría hecho tiempo atrás: no poner obstáculos si surgía una salida

Una negociación más directa

Con Álvarez ya de regreso en la dinámica diaria del club, el escenario puede cambiar. El diálogo dejará de darse a través de la prensa y pasará al cara a cara cotidiano, en una etapa en la que cada gesto puede pesar más que antes

Barcelona sabe que sus márgenes económicos son limitados y que no puede estirarse mucho más allá de los 100 millones. Aun así, necesita un centrodelantero tras la salida de Robert Lewandowski a la MLS y cuenta con el aval de Hansi Flick, que volvió a reclamar movimientos en el mercado y depositó confianza en Deco

Tiempo, presión y contexto

Atlético también evalúa el costo político y social de desprenderse de un futbolista que considera central para su proyecto, más allá de que podría recuperar los 75 millones que pagó a Manchester City hace dos años y hasta obtener una plusvalía. Simeone elogió al cordobés durante el Mundial, aunque sus declaraciones de entonces no cayeron bien entre los hinchas rojiblancos

La posibilidad de una salida hacia Arsenal o Paris Saint-Germain fue perdiendo fuerza. El mercado europeo seguirá abierto hasta el 1 de septiembre, pero desde la vuelta del jugador al club comenzará a correr un tiempo mucho más apretado. Álvarez mantiene su ambición, aunque sin romper con Atlético: quiere pelear la salida sin entrar en conflicto