Nick Kyrgios quedó en el centro de la escena después de que un control antidopaje arrojara presencia de benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína. A raíz de ese resultado, la Agencia Internacional de Integridad del Tenis dispuso una suspensión provisional

Un descargo personal y sin excusas

El tenista australiano, hoy 919 del ranking ATP y finalista de Wimbledon en 2022, decidió referirse al tema en su cuenta de Instagram. Allí asumió que cometió un error importante, pidió perdón a sus fanáticos, su familia, sus patrocinadores y a quienes lo siguen como referente

También explicó que no buscaba justificar lo ocurrido, aunque sí quiso dar contexto sobre el momento que atraviesa. Según contó, las lesiones de los últimos dos años lo afectaron de manera profunda, tanto en lo físico como en lo mental

Lesiones, desgaste y una pausa obligada

Kyrgios señaló que le costó aceptar que está cerca del cierre de su carrera y reconoció que soltar el tenis, al que definió como una parte central de su vida, le resultó especialmente difícil. Dijo además que en algunos momentos se sintió solo e indefenso

El australiano remarcó que nada de eso cambia su responsabilidad por el resultado positivo, pero afirmó que la situación le sirvió como un llamado de atención. Por eso anunció que durante los próximos 28 días se mantendrá alejado de las redes sociales y de la exposición pública para concentrarse en su recuperación

Pedido de privacidad y promesa de regreso

Antes de cerrar su mensaje, pidió respeto por su intimidad y la de su familia. Cerró su descargo con un mensaje de arrepentimiento y con la promesa de hacer el trabajo necesario para volver mejor