La cancha de superficie dura que recibirá la serie de Copa Davis entre Argentina y Turquía recorrió miles de kilómetros antes de quedar instalada en el estadio Ruca Che, en Neuquén

El traslado comenzó el 23 de julio en Barcelona. La carga pasó por el puerto de Algeciras, inició el cruce del océano el 27 de julio y llegó a Buenos Aires el 14 de agosto. Luego, el 1 de septiembre, emprendió por camión el tramo final hasta la Patagonia

Una superficie diseñada para el estadio Ruca Che

La Asociación Argentina de Tenis eligió a la empresa española GreenSet para construir el court. La decisión se tomó luego de evaluar distintas alternativas internacionales, ya que no se encontraron proveedores regionales que ofrecieran una solución con los requisitos exigidos por la Federación Internacional de Tenis

La organización ya había contratado a la compañía para las series frente a Serbia, en 2015, y Chile, en 2018. En aquellas ocasiones se utilizó polvo de ladrillo para escenarios bajo techo. En Neuquén, en cambio, se instaló una cancha dura sobre el parquet existente

La carga pesó alrededor de 20.000 kilos. Sobre el piso del estadio se colocó una protección y luego se ensamblaron placas de madera con un sistema de encastre. Después se aplicaron selladores, pintura y varias capas de arena de sílice, un material compuesto por dióxido de silicio

El granulado de las capas finales tiene una forma más redondeada. Esa característica permite que los jugadores se deslicen con mayor facilidad, reduce los frenados bruscos y aporta una sensación más acolchada al desplazamiento

Cuatro días de trabajo y una velocidad intermedia

El montaje se completó en cuatro días. Las condiciones climáticas de Neuquén ayudaron a acelerar el secado de la pintura, mientras que tres técnicos de la empresa española participaron de las distintas etapas. Uno de ellos permaneció en la ciudad como responsable de la supervisión

La superficie fue definida como de velocidad media, nivel 3 dentro de las cinco categorías reconocidas por la ITF. La cantidad de arena mezclada con la resina permite modificar el comportamiento del court y hacerlo más lento, más abrasivo o más rápido

Thiago Tirante, integrante del equipo argentino, destacó que la cancha comenzó algo lenta y que con el uso ganó velocidad. También señaló que la pelota toma bastante altura, se abre y permite construir puntos largos, con un pique comparable al de las canchas del US Open, aunque sobre una base de madera

Tecnología para definir las jugadas

La serie contará con el sistema de llamado electrónico de línea, conocido como ELC. La tecnología utiliza cámaras para determinar en tiempo real si una pelota fue buena o salió de los límites

Como respaldo ante una eventual falla, también habrá jueces de línea disponibles durante los partidos

Una instalación que regresará a España

La cancha fue contratada únicamente para esta serie. No quedará instalada de manera permanente ni podrá reutilizarse en otra sede de la Argentina

Una vez terminado el enfrentamiento del Grupo Mundial I, el domingo comenzará el desarme. La pintura, los pallets, la red portátil y los demás componentes serán retirados para iniciar el regreso a España, nuevamente por vía marítima