La despedida de Lionel Messi de la selección argentina, después de 21 años de carrera, provocó una fuerte reacción internacional. El homenaje en el estadio Monumental, ante 85.000 espectadores, estuvo marcado por la emoción, su gol y sus dos asistencias frente a Benín

La prensa deportiva de distintos países coincidió en que el encuentro representó el cierre de una etapa irrepetible para el fútbol argentino. La imagen de Messi junto a los hinchas fue asociada con la idea de un último tango, en una noche atravesada por la nostalgia y el reconocimiento

Una noche atravesada por la emoción

Desde Italia señalaron que el partido combinó lágrimas, sonrisas y frustración por las ocasiones desperdiciadas. También remarcaron que fue el primer compromiso internacional de Messi sin su padre, Jorge, quien murió en agosto pasado

La prensa francesa sostuvo que el delantero disfrutó su última presentación con la Albiceleste y recordó que alcanzó los 208 partidos internacionales. La cobertura destacó el final de la era del “pequeño genio” con la camiseta argentina

El cierre de una historia excepcional

En España, las crónicas describieron la jornada como inolvidable y tremendamente emotiva. El recorrido de Messi, desde Rosario hasta Barcelona y luego hacia los títulos con Argentina, fue presentado como una historia que llegó a su capítulo final

También hubo atención sobre los campeones del mundo que no estuvieron en el Monumental. Alejandro “Papu” Gómez no asistió, mientras que Gonzalo Montiel sí estuvo en las tribunas. Nahuel Molina, Paulo Dybala, Guido Rodríguez y Franco Armani fueron otros integrantes de aquel plantel que no concurrieron

Otra de las coberturas definió el homenaje como una despedida histórica y subrayó el impacto de la escena durante el himno, interpretado por el excombatiente de Malvinas Fabio Santana. La emoción de Messi y la reacción de los hinchas se transformaron en una de las postales de la noche

El reconocimiento más allá del deporte

La repercusión también alcanzó a publicaciones generales. La ovación del Monumental fue interpretada como una muestra de gratitud hacia un futbolista que consiguió títulos, récords y marcas históricas con la camiseta celeste y blanca

En ese análisis, la tristeza por la despedida convivió con la alegría de una multitud que celebró a su ídolo. La salida de Messi dejó, además, un desafío enorme para la selección argentina: encontrar un reemplazante para una figura considerada irrepetible