La FIFA informó este lunes el despido del francés Kevin Lamour, que ocupaba el cargo de director operativo y había cuestionado públicamente a Gianni Infantino por su intento de habilitar la entrada de capitales privados en competencias internacionales de la entidad

Según el comunicado oficial, la decisión fue adoptada tras una “cuidadosa consideración” y con “gran respeto” hacia Lamour, a quien la organización le agradeció sus dos años de trabajo y le deseó éxito a futuro

Un plan que perdió apoyo

Lamour fue removido tres semanas después de decir que se sintió “engañado” por Infantino a raíz del proyecto que contemplaba vender cerca del 20% de una nueva estructura, llamada FIFA Forward Enterprise (FFE), pensada para concentrar aspectos comerciales y operativos del Mundial y otros torneos

El presidente de la FIFA terminó abandonando esa iniciativa tras las críticas, aunque el episodio le hizo perder respaldo en la antesala de las elecciones previstas para marzo de 2027, donde buscará un cuarto mandato consecutivo

Más voces internas contra la propuesta

Las objeciones de Lamour se sumaron a otras dentro de la propia cúpula dirigencial. También habían cuestionado el proyecto Carlos Cordeiro, Mattias Grafstrom y Arsene Wenger, entre otros nombres de peso en la estructura de la FIFA

El dirigente francés calificó el FFE como “el proyecto de una sola persona” y sostuvo que había llegado el momento de que los responsables del fútbol tomaran las decisiones correctas. Incluso admitió que perder su trabajo era una posibilidad, aunque aseguró que dormiría tranquilo si eso ocurría

Infantino refuerza apoyos mientras crece la presión

Lamour, que había asumido en noviembre de 2024 y fue subsecretario general de la UEFA, estaba dos niveles jerárquicos por debajo de Infantino. Su salida coincidió con una reunión en Rabat en la que la dirigencia de la FIFA volvió a respaldar al presidente sin la presencia del francés

En paralelo, Infantino mantuvo encuentros con varios funcionarios clave del organismo y recibió nuevos gestos de apoyo de distintas asociaciones y dirigentes. Pero también siguieron las críticas, con federaciones y confederaciones que ya habían rechazado la propuesta del FFE y ahora discuten el liderazgo y la gobernanza del máximo jefe del fútbol mundial

El clima interno sigue cargado de tensión a menos de dos años de la elección presidencial, en medio de una disputa abierta por el rumbo institucional y comercial de la FIFA