Gaia, la hija mayor de Daniele De Rossi, inició los trámites legales para ser adoptada por Sarah Felberbaum, actual esposa del exfutbolista y madre de sus dos hijos menores, Olivia y Noah
La joven tiene 21 años y tomó la decisión de formalizar un vínculo afectivo construido durante 15 años. “Fue su decisión y la acepté”, expresó Felberbaum al referirse al proceso
Un vínculo que busca reconocimiento legal
El procedimiento contempla que la persona que solicita la adopción presente una petición ante el tribunal. En Italia, la adopción de adultos está permitida bajo determinadas condiciones y requiere la verificación de los consentimientos correspondientes
La eventual resolución no eliminaría los lazos jurídicos con la madre biológica, pero establecería un nuevo marco legal para reconocer la pertenencia de Gaia al núcleo familiar en el que creció junto a Felberbaum
La historia familiar de Gaia
Gaia nació durante el matrimonio de De Rossi con Tamara Pisnoli, una relación que terminó en 2009. La vida de Pisnoli estuvo atravesada por conflictos con la Justicia italiana
En 2014 fue detenida por una causa relacionada con el secuestro y la extorsión del empresario Antonio Ieffi. Posteriormente recibió una condena de siete años y dos meses por intento de extorsión y robo agravado, aunque permaneció en libertad tras apelar el fallo
Pisnoli también es hija de Massimo, asesinado en 2008 cerca de Roma en un hecho vinculado con el crimen organizado. Ese contexto y las frecuentes apariciones de su madre ante los tribunales marcaron la infancia de Gaia
El acompañamiento de De Rossi y Felberbaum
Durante su retiro del fútbol en 2019, De Rossi sostuvo que una de sus prioridades era acercarse a su familia. Esa decisión influyó en su salida de Boca Juniors y en su regreso a Italia
Felberbaum, por su parte, describió a Gaia como su “persona” en un mensaje por el cumpleaños número 21 de la joven. La actriz destacó una relación construida a través de viajes, listas de reproducción compartidas y largas conversaciones
Actualmente, De Rossi desarrolla su carrera como entrenador en Génova, mientras Felberbaum permanece en Roma con sus hijos. Para la familia, el trámite representa la consolidación legal de un vínculo que se fortaleció con el paso de los años