Boca pasó un mal tramo del segundo tiempo en Mendoza, donde Gimnasia empujó con decisión en busca de la igualdad después de irse al descanso 2-1 abajo

La acción más discutida llegó a los 26 minutos de esa etapa, cuando un tiro libre desde un costado terminó en la definición de Ignacio Sabatini, su segundo gol de la noche. El equipo mendocino lo festejó, pero enseguida surgió el reclamo desde el banco visitante por una posible posición adelantada

Después de varios minutos de revisión, Darío Herrera informó la anulación decidida desde la cabina. La jugada dejó instalada la controversia de la fecha: con una sola cámara y las líneas mostradas en la transmisión, no quedó una evidencia contundente de offside

Las referencias utilizadas alimentaron la duda. La línea roja tomó como punto más adelantado del atacante el hombro izquierdo, pero la línea azul sobre el último defensor quedó ubicada sobre Nicolás Figal, sin que resultara claro qué parte del cuerpo se había utilizado para sostener la sanción

La jugada no frenó a Gimnasia, que siguió insistiendo hasta encontrar el empate en tiempo adicionado. Esteban Fernández marcó el 2-2 en el tercer minuto extra y selló un cierre cargado de bronca en el estadio

Darío Franco prefirió destacar la producción de su equipo antes que la polémica. Sostuvo que Gimnasia mereció ganar por actitud, intensidad, posesión y situaciones de gol, y valoró la personalidad del plantel para ir a buscar el resultado jugando

Del otro lado, Rodolfo Arruabarrena reconoció la merma de Boca en el tramo final y consideró que el equipo dejó escapar dos puntos valiosos. Dijo que el encuentro debió servir como aprendizaje, especialmente por los riesgos de ceder campo y cometer errores sobre el cierre

El empate dejó al Xeneize con sabor amargo a pocos días de su cruce ante São Paulo por los cuartos de final de la Copa Sudamericana