El regreso de Hirving “Chucky” Lozano al Snapdragon Stadium tuvo tensión desde antes del silbatazo inicial y terminó con una escena que llamó la atención al final del partido: el delantero mexicano pasó de largo ante su exentrenador Mikey Salas
Un retorno cargado de presión
Lozano enfrentó el recibimiento hostil de la afición local y respondió con una actuación que le permitió reencontrarse con el gol. Su tanto alcanzó para mantener vivo a LA Galaxy por momentos, pero el equipo no logró sostener la reacción y cayó 3-1 en el derbi californiano
Un reencuentro incómodo
La relación entre Lozano y Salas venía deteriorada desde 2025, después de un conflicto en el vestidor que derivó en la marginación del atacante y su salida posterior del club. Por eso, el cruce entre ambos concentró parte de la atención del partido
Galaxy sigue bajo presión
La derrota profundiza el mal presente de LA Galaxy en la Conferencia Oeste, donde el margen de error se reduce en el cierre de la temporada. Para Lozano, la noche dejó un gol, un reencuentro incómodo y un nuevo episodio en una etapa todavía marcada por la tensión