Adrián Martínez fue sancionado con tres fechas de suspensión por el codazo a Kevin Gutiérrez en La Paternal, una acción que dejó a Racing con un hombre menos a los 20 minutos del primer tiempo en la derrota frente a Argentinos. Al ser considerado reincidente, el delantero no podrá estar, entre otros compromisos, en el clásico ante Boca por la sexta fecha del Clausura

La expulsión agravó el momento de un futbolista que fue decisivo en las campañas anteriores y que hoy atraviesa una etapa de menor influencia. Tras el partido, el propio Martínez reconoció su malestar con el plantel, el cuerpo técnico, la dirigencia y los hinchas, a quienes les pidió disculpas por haber dejado al equipo en desventaja

Un ídolo en revisión

Con 61 goles en 118 encuentros, Martínez ocupa un lugar destacado en la historia de Racing: está entre los 25 máximos artilleros del club y es el segundo goleador de la institución en este siglo, detrás de Lisandro López. Ese recorrido, sin embargo, convive con una temporada marcada por golpes anímicos, como el penal fallado en el clásico ante Independiente y otras chances desperdiciadas

El desgaste también se refleja en su relación con el juego: cuatro de sus cinco expulsiones fueron por roja directa. La más reciente volvió a exponer una tendencia preocupante para el equipo, que ya había sufrido otras sanciones del atacante en partidos anteriores

La decisión de Vojvoda

Juan Pablo Vojvoda fue claro al marcarle que este tipo de acciones no pueden repetirse en la elite. El entrenador debe resolver ahora si Martínez vuelve a ser titular el miércoles ante Belgrano, por los octavos de final de la Copa Argentina, o si lo deja en el banco mientras busca que el delantero recupere equilibrio y peso competitivo

Racing necesita de su goleador, pero también de una versión más controlada y confiable. En medio de la sanción y de la presión del calendario, el próximo paso de Martínez será tan futbolístico como disciplinario