Lionel Messi vivió una noche cargada de emoción en el estadio Monumental. Frente a más de 85.000 personas, el capitán recibió un homenaje por su trayectoria con la selección argentina y volvió a dejar su marca en el resultado: la Argentina derrotó 3-0 a Benín

Con la voz entrecortada, Messi agradeció el cariño del público y expresó cuánto quiere a la camiseta albiceleste. También admitió que extrañará a sus compañeros y a los hinchas, antes de dar una vuelta olímpica en soledad, entre aplausos y muestras de afecto

Una despedida atravesada por contrastes

El partido quedó en segundo plano frente a la presencia del capitán. La elección de Benín como rival generó cuestionamientos y, durante la jornada, también se escucharon reiterados insultos contra Claudio Tapia desde distintos sectores del estadio

El homenaje incluyó fuegos artificiales, una figura formada por drones y una bandera con forma de camiseta, sostenida por 80 personas, con el número 10 y la palabra “Gracias”. Algunos de esos recursos fueron recibidos con desaprobación por el público

La escena más conmovedora llegó cuando Messi recorrió el campo mientras los hinchas coreaban su nombre. Sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro, lo acompañaron durante el himno, en una noche en la que el futbolista intentó contener la emoción desde el comienzo

El último partido, con la pelota como protagonista

Messi tocó su primera pelota a los 39 segundos y tuvo su primer remate a los ocho minutos, detenido por el arquero Marcel Dandjinou. A los diez minutos, el árbitro chileno Fernando Vejar detuvo el juego para que los futbolistas de Benín saludaran al número 10

Durante el primer tiempo, el delantero se movió con calma y estuvo seguido de cerca por Mohamed Tijani, defensor de 29 años que juega en un equipo semiprofesional de Suiza. Messi, sin embargo, parecía más interesado en disfrutar del juego que en participar de cada momento protocolar

En el segundo tiempo llegó una de las imágenes centrales de la noche. Nicolás Otamendi abrazó a Messi y lo levantó por encima del grupo de jugadores argentinos, en una celebración que sintetizó la dimensión del homenaje

El legado que empieza a tomar forma

Poco después, Messi asistió a Nico Paz con un pase sencillo. El joven recibió, giró y sacó un remate de zurda que se metió junto a un palo para marcar el segundo tanto de la Argentina

La acción fue interpretada como una postal del recambio generacional. Paz, nacido en España, apareció como uno de los futbolistas llamados a formar parte del futuro de la selección, aunque todavía no exista un nombre definido para ocupar el lugar simbólico que deja Messi

El capitán tuvo reservado su propio momento. La Argentina dispuso de un penal y Messi ejecutó un remate alto, cruzado y preciso para convertir su gol número 126 con la selección

La conquista cerró una noche de celebración, memoria y futuro. Aunque se hable del final de su etapa internacional, Messi seguirá ligado a la selección argentina y a una historia que ya trascendió los resultados