El gol de Lionel Messi se hizo esperar, aunque su influencia en la última noche con la camiseta de la selección argentina había comenzado mucho antes
El capitán participó en las dos primeras conquistas. Primero, ejecutó el córner que Nicolás Otamendi convirtió con una volea poco habitual. Después, intervino en la jugada previa al magnífico remate de zurda de Nico Paz
El momento que todos esperaban llegó a los 25 minutos del segundo tiempo. Una falta sobre Agustín Giay terminó en penal y Messi tomó la pelota sin que hubiera demasiadas dudas sobre quién sería el encargado de ejecutarlo
Después de haber fallado desde los doce pasos ante Egipto y Austria durante el último Mundial, el número 10 tuvo la oportunidad de convertir en su despedida. Esta vez, no falló: sacó un remate potente, apenas cruzado y elevado, que desató la celebración del estadio
Sus compañeros lo rodearon para festejar, mientras varios suplentes se sumaban a los abrazos junto al campo de juego. Finalmente, había llegado el gol que la gente había ido a buscar
El penal no fue la única ocasión de Messi
Antes de esa conquista, Messi había exigido en dos oportunidades al arquero Marcel Dandjinou con tiros libres que encontraron buenas respuestas
Y después del penal tuvo una posibilidad todavía más clara para aumentar su cuenta. Nicolás González, ingresado desde el banco, desbordó por la izquierda y envió un pase hacia atrás
La pelota encontró a Messi casi dentro del área, con espacio y sobre su pierna derecha, con la que también marcó numerosos goles durante su carrera. Sin embargo, eligió definir de puntín y el remate pasó apenas junto al primer palo
La escena sorprendió por la inmejorable posición del delantero y por el desenlace. Incluso en una noche en la que volvió a demostrar su capacidad para aparecer detrás de un pelotazo largo y ejecutar un penal decisivo, Messi también dejó ver una pequeña imperfección
Una despedida con Messi en el centro
La Argentina se impuso por 3-0 y Messi fue uno de los grandes protagonistas. A los 39 años, el capitán marcó un gol, participó en los otros dos y volvió a concentrar la atención en una noche preparada para despedirlo
La definición que se fue apenas afuera quedó como una singularidad dentro de una última función en la que, una vez más, casi todo pasó por él