Inter Miami empató 2-2 con Philadelphia Union en una noche cargada de tensión, goles y episodios que pueden dejar consecuencias reglamentarias. Lionel Messi volvió a ser protagonista: convirtió un tanto y quedó envuelto en una discusión con Quinn Sullivan que será evaluada por el Comité Disciplinario de la MLS

Un cruce que puede traer castigo

La jugada ocurrió en el segundo tiempo, con el marcador ya igualado. Messi fue a reclamarle una acción a Sullivan en mitad de cancha, recibió una respuesta inmediata y reaccionó con un manotazo que impactó en la cabeza del mediocampista de 22 años

Ambos quedaron cara a cara hasta que el árbitro Filip Dujic se acercó para intervenir. En ese momento no hubo expulsión ni revisión del VAR, pero el episodio podría derivar en una multa y, según el criterio disciplinario, también en una suspensión

La resolución será importante para saber si Messi estará disponible en el próximo partido de Inter Miami como local ante Montreal, programado para este sábado a las 20.30

Final con más expulsiones

El cierre del encuentro también tuvo otro foco de conflicto. Tras una infracción de Ian Fray sobre Quinn Sullivan, se produjo un cruce entre futbolistas de ambos equipos que terminó con Yannick Bright y Cavan Sullivan expulsados

En medio del tumulto, Bright y Cavan, de 16 años y hermano de Quinn, intercambiaron golpes de puño. El árbitro revisó la secuencia y mostró la tarjeta roja directa a ambos

Un punto que corta la mala racha

El empate le permitió a Inter Miami cortar una serie de tres derrotas seguidas, dos por la Leagues Cup y la caída 4-1 ante Nashville SC por la MLS. Además, el equipo llegó a 39 puntos y se mantuvo segundo en la Conferencia Este, a siete del líder Nashville