José Mourinho regresa al Real Madrid 13 años después de su última etapa en el banquillo blanco. Su nueva misión vuelve a ser ambiciosa: construir un equipo capaz de discutir la hegemonía nacional del FC Barcelona
El estreno llegará este sábado ante el Espanyol, en Cornellà, en un partido que servirá como primer termómetro de un proyecto que se ha rearmado tras un cierre de temporada agitado. En las últimas semanas del curso pasado, el club vivió varios episodios de tensión que aceleraron la necesidad de reconstrucción deportiva
Una plantilla reforzada para el nuevo plan
El Madrid respondió con refuerzos de peso. Marc Cucurella, Bernardo Silva, Ibrahima Konaté, Denzel Dumfries, Carlos Espí y Diomande se incorporaron al vestuario para ampliar las opciones de Mourinho y darle más fondo a una plantilla pensada para competir desde el primer día
El técnico portugués confía en imponer un método que ya le funcionó en Oporto, Chelsea e Inter. En esta etapa, además, parte con la renovación de Vinicius como una señal de respaldo y con varias piezas que parecen intocables: Courtois en la portería, y un bloque ofensivo con Mbappé, Vinicius, Bellingham y Diomande
Las dudas del once y la amenaza del Espanyol
Las principales incógnitas están en el centro del campo, donde Tchouameni, Valverde y Bernardo Silva parten con ventaja, aunque Güler y Camavinga también han sumado minutos en la pretemporada. En defensa, Cucurella apunta a titular en el lateral izquierdo, mientras que en la derecha la disputa está entre Trent y Dumfries
En el eje, Rüdiger, Huijsen y Konaté pelean por dos puestos, con Militao y Asencio fuera por lesión
Enfrente estará un Espanyol reforzado anímicamente tras ganar 3-0 al Levante en su estreno liguero. Después de pasar apuros la pasada temporada, el equipo perico llega con confianza y con el impulso de su afición. Para Mourinho, sin embargo, el único resultado válido en su debut es la victoria