Orsomarso denunció un presunto intento de soborno a jugadores para modificar un partido y beneficiar a terceros, en un nuevo episodio que vuelve a poner sobre la mesa el problema de las apuestas ilegales en el fútbol colombiano
El expresidente del club, Edward Lenis, señaló que este tipo de acercamientos suele aparecer en equipos jóvenes o con presupuestos reducidos, donde algunos futbolistas pueden ser más vulnerables por sus condiciones económicas. También recordó que no es la primera vez que la institución enfrenta una situación similar
Ofrecimientos y alertas internas
Lenis explicó que Orsomarso cuenta con un protocolo interno para detectar y reportar este tipo de casos, con el objetivo de que los jugadores puedan advertir cualquier movimiento sospechoso sin miedo a represalias. Según dijo, si la denuncia salió a la luz, fue porque un futbolista dio aviso sobre lo ocurrido
El exdirectivo afirmó que probar estas conductas es complejo, salvo que exista un chat, una conversación interna o una denuncia directa contra los responsables. Además, sostuvo que durante un tiempo este tipo de hechos no estaba claramente tipificado como delito, lo que dificultaba avanzar por la vía judicial
Montos altos y presión sobre los futbolistas
Lenis aseguró que los ofrecimientos pueden arrancar en 30 millones de pesos o incluso superar esa cifra, dependiendo de la relevancia del partido y del papel que se le pida cumplir al jugador. Señaló que en 2024 Orsomarso tuvo una nómina mensual cercana a los 60 millones de pesos, con una base mayoritariamente sub-20 y varios futbolistas con salarios mínimos o sin contrato formal
También advirtió que detrás de estas prácticas pueden operar estructuras criminales y contó que recibió amenazas después de hablar del tema con el plantel. Según su relato, al día siguiente de esa reunión lo llamaron para advertirle que se atuviera a las consecuencias si seguía insistiendo con los jugadores
Lenis cerró con un llamado a acompañar y sensibilizar a los futbolistas para que no caigan en estas ofertas, incluso cuando atraviesen dificultades económicas. Dijo que, una vez aceptan, la presión puede escalar y terminar afectando su seguridad y la de sus allegados