Boca atravesaba un partido incómodo en Vicente López y parecía quedar contra las cuerdas. Llegó al complemento con bajas por lesión, se vio en desventaja por el gol de Nicolás Retamar y, cuando Platense volvió a golpear, el VAR intervino para anular un tanto que había desatado la euforia local
Una acción revisada y discutida
La jugada ocurrió a los 26 minutos del segundo tiempo. Luciano Giménez recibió en la puerta del área, controló de pecho, superó a Dylan Gorosito con un sombrero, eludió la marca de Lautaro Di Lollo y definió bajo, a la derecha de Álvaro Montero
Mientras el delantero no festejaba por su pasado en Boca, algunos futbolistas visitantes reclamaron una mano. Jorge Baliño no fue al monitor y, por indicación del VAR, sancionó una mano de inmediatez que invalidó el gol
La decisión generó protestas inmediatas en Platense. Martín Palermo, primero, siguió la acción con una sonrisa contenida, pero enseguida cambió su gesto cuando advirtió el diálogo entre el árbitro y el VAR. Entonces reclamó con insistencia desde su banco y cruzó a los jueces con visible enojo
En conferencia de prensa, el entrenador remarcó su disconformidad con la revisión. Dijo que se había visto una mano de Giménez, pero no la del jugador de Boca en el origen de la acción, y cerró su análisis con fastidio: “Mejor no hablar”
Más tarde, Miguel Merentiel marcó el empate para Boca y el visitante terminó rescatando un punto en un final abierto. Platense, que había estado cerca de una victoria importante, se quedó con la sensación de que la jugada anulada cambió por completo el cierre del partido