Durante buena parte del ciclo de Lionel Scaloni, Rodrigo De Paul pareció una presencia indispensable en la selección argentina. Su despliegue, su influencia en el grupo y su estrecha relación futbolística con Lionel Messi lo convirtieron en una pieza central del equipo campeón del mundo
Ahora, su nombre no aparece en la convocatoria para los amistosos del 13 de noviembre ante Uruguay, en la Bombonera, y del 17 frente a Costa Rica, en el Mario Alberto Kempes de Córdoba. La ausencia vuelve a poner el foco sobre su rendimiento y sobre sus posibilidades de regresar
Un rendimiento con argumentos y cuestionamientos
De Paul, de 32 años, está integrado a Inter Miami y construyó allí una vida junto con su pareja. En el campo, sin embargo, todavía busca la regularidad que mostró durante sus mejores etapas con la selección
Desde su llegada al club estadounidense suma ocho goles y 17 asistencias en 57 partidos. Fue determinante en la obtención de la MLS Cup 2025 y marcó el 2-1 en la final contra Vancouver Whitecaps, que terminó 3-1
En 2026 su influencia perdió continuidad. Alternó actuaciones importantes con períodos por debajo de su mejor nivel. El balance general de su paso por Inter Miami es positivo, aunque la comparación con el volante que sostenía el ritmo de la selección resulta más exigente
Del despliegue a la lectura del juego
El mediocampista ya no basa su juego exclusivamente en el ida y vuelta que le valió el apodo de “Motorcito”. Su aporte depende cada vez más de la lectura de las jugadas, la precisión de sus pases y su capacidad para ocupar distintos sectores
Puede jugar abierto por la derecha, retrasarse como volante central o adelantarse para participar en la creación. Esa versatilidad fue valorada por Javier Mascherano, Guillermo Hoyos y el Kily González, los tres entrenadores que tuvo en el club. El desafío es sostener esas funciones con mayor regularidad
González consideró recientemente que De Paul había sido el mejor jugador de Inter Miami en un empate contra FC Cincinnati y destacó su actitud, su agresividad, sus remates, sus recuperaciones y su capacidad para moverse por diferentes posiciones. La convocatoria posterior no acompañó esa evaluación
Una puerta que no parece cerrada
Las opiniones sobre su presente son distintas. Una evaluación sostiene que su nivel en Inter Miami no alcanzaba para justificar una convocatoria al Mundial y que luego no consiguió una recuperación suficiente. Otra lectura reconoce una mejora reciente, aunque admite que hoy existen alternativas con mejor actualidad en su puesto
La exclusión de esta lista, de todos modos, no confirma el final de su ciclo internacional. De Paul no anunció su retiro de la selección. Si regresa, deberá asumir además una nueva realidad: Messi anunció su retiro internacional y tuvo su despedida ante Benín, en el Monumental
La apuesta por Miami
De Paul dejó Atlético de Madrid en julio de 2025, después de pasar por Valencia y Udinese y de conquistar un Mundial, dos Copas América y una Finalissima. La operación comenzó como una cesión y luego se transformó en una transferencia permanente de alrededor de 15 millones de euros
Su contrato con Inter Miami se extiende hasta 2029. Además, ocupa una de las plazas de Jugador Franquicia junto con Messi y Germán Berterame. La decisión también estuvo relacionada con la posibilidad de compartir equipo diariamente con Messi y, más tarde, con Luis Suárez
La conexión con sus compañeros y el respaldo de los hinchas permanecen intactos. Su camiseta fue la décima más vendida de la MLS en 2026 y la tercera de Inter Miami, detrás de las de Messi y Suárez. En el Nu Stadium, su nombre suele recibir una de las mayores ovaciones cuando se anuncia la formación
Los playoffs como próxima prueba
Los playoffs comenzarán el 19 de noviembre y representan una oportunidad concreta. Inter Miami intentará repetir la MLS Cup y necesitará que su número 7 recupere la influencia que tuvo en la definición anterior
Una buena actuación en esa instancia podría fortalecer sus argumentos para volver a la selección. También le exigiría demostrar que puede transformar su experiencia, su versatilidad y su lectura del juego en una influencia sostenida durante los partidos decisivos