Rosario Central difundió un fuerte comunicado luego de la denuncia de Hugo Souza, arquero de Corinthians, por supuestos insultos racistas durante el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores en el Gigante de Arroyito
La respuesta del club argentino combinó un rechazo explícito a toda forma de racismo con una defensa institucional frente a lo denunciado por el equipo brasileño. Central aseguró que también sufrió provocaciones por parte de hinchas visitantes durante el encuentro y después del final
La versión de Central
En su mensaje, la institución señaló como hechos provocadores la exhibición de billetes argentinos y de una camiseta de España. Además, sostuvo que cuenta con elementos para poner a disposición de la CONMEBOL y pidió que se investigue lo ocurrido
Central también reclamó que el organismo le exija al árbitro del partido las pruebas que respalden los insultos racistas denunciados por Souza. Según su postura, la acusación apareció en un momento clave del juego, cuando Corinthians ya estaba con diez jugadores y el equipo local atacaba empujado por su gente
La denuncia del arquero
Souza pidió la intervención del árbitro uruguayo Andrés Matonte a los 21 minutos del segundo tiempo, lo que llevó a una breve interrupción del partido. Luego aseguró que los insultos se repitieron desde el calentamiento y durante todo el encuentro
En declaraciones posteriores, el arquero dijo que no había sido el único en escucharlos y afirmó que incluso jugadores de Rosario Central le ofrecieron disculpas por la conducta de parte de la tribuna. Corinthians respaldó públicamente su denuncia y pidió una respuesta firme de las autoridades del torneo
Investigación interna
En paralelo, Rosario Central informó que abrió una revisión interna sobre posibles hechos de violencia o discriminación vinculados al partido. El club advirtió que, si aparece algún hincha identificado en una conducta sancionable, aplicará medidas sin contemplaciones
La entidad cerró su comunicado con una preocupación más amplia: sostuvo que existe un patrón de denuncias y presiones que, a su entender, busca sacar ventaja deportiva en partidos de alta tensión