Aryna Sabalenka, número uno del ranking de la WTA y una de las grandes figuras del tenis femenino, mostró el costado más íntimo de su historia personal en una entrevista reciente. A los 28 años, la bielorrusa atraviesa una temporada irregular, con eliminaciones tempranas en Wimbledon y en Toronto, mientras apunta al US Open como su principal objetivo

Detrás de su imagen de seguridad y espontaneidad, la tenista arrastra pérdidas y presiones que dejaron huella. Una de las más duras fue la muerte de su ex pareja, Konstantin Koltsov, en marzo de 2024. En ese período, eligió seguir compitiendo y encontró en los entrenamientos una forma de sostenerse

El tenis como refugio

Sabalenka contó que el trabajo diario le permitió atravesar el duelo sin quedarse a solas con sus pensamientos. “El tenis realmente me salvó de la depresión”, aseguró. También reconoció que lloraba con frecuencia durante las prácticas y que ese fue uno de los momentos más difíciles de su vida

La presión no llegó solo por lo personal. Como deportista bielorrusa, quedó en medio de las tensiones derivadas de la invasión rusa a Ucrania. Según relató, recibió agresiones verbales de algunos entrenadores ucranianos, una situación que la afectó profundamente a nivel emocional

“Me afectó mentalmente”, resumió al recordar esos episodios. Esa carga también impactó en su juego, especialmente en 2022, cuando atravesó una fuerte crisis con su saque y perdió confianza dentro de la cancha

Más allá de los resultados

Pese a las exigencias de la elite, Sabalenka busca que su identidad no quede reducida a los títulos o a los rankings. Dijo que le gustaría ser recordada como una luchadora dentro de la pista y, al mismo tiempo, como una persona divertida y cercana fuera de ella

También remarcó la importancia de encontrar equilibrio entre las metas deportivas y la vida personal. En ese sentido, considera que desconectarse también forma parte del bienestar

Las redes sociales cumplen ese papel en su rutina. Con más de cinco millones de seguidores en Instagram, suele compartir bailes, salidas y escenas cotidianas. Para ella, publicar ese tipo de contenidos es una forma terapéutica de despejarse y salir por un momento de la presión competitiva

Incluso respondió a las críticas por imágenes en las que aparece bebiendo alcohol. Dijo que puede tomar unas copas y divertirse, pero que no suele excederse

El recuerdo de su padre

Otro golpe importante en su vida fue la muerte de su padre, Sergey, quien falleció de meningitis a los 43 años. Sabalenka recordó que, antes de esa pérdida, ambos habían logrado una relación más cercana y casi de amistad

Hoy imagina cuánto le habría servido tenerlo cerca en los momentos complicados de su carrera. Mientras se prepara para el US Open, intenta reencontrarse con su mejor nivel sin dejar de lado la vida que construye fuera del tenis

Después de todo lo vivido, Sabalenka parece decidida a sostener ambas cosas: la exigencia de competir al máximo y el derecho a disfrutar de lo que la rodea