San Lorenzo consiguió un alivio indispensable. En una tarde cargada de nervios, derrotó 1-0 a Unión por la 5.ª fecha del Clausura y frenó una racha que venía profundizando la tensión alrededor del club

Un estadio atravesado por el enojo

Antes del partido, el clima ya venía pesado. Nicolás Tripicchio, Alexis Cuello y Emiliano Amor fueron de los más reprobados por la gente, en medio de una crisis que arrastra reclamos deportivos e institucionales

La bronca no aparece de la nada: el club carga una deuda superior a los 67 millones de dólares, viene de caer en el clásico ante Huracán y, tras ese golpe, el plantel recibió amenazas de la barra brava. En los alrededores del estadio todavía había pasacalles con mensajes contra el equipo y su rendimiento

Del silbido al alivio

El arranque tuvo silbidos, reproches y luego un apoyo que empujó al equipo durante los primeros minutos. Pero la ansiedad volvió con el correr del partido, sobre todo cuando San Lorenzo no lograba abrir el marcador y Unión empezaba a insinuarse con peligro

El desahogo llegó a los 18 minutos del segundo tiempo, cuando Rodrigo Auzmendi convirtió el único gol de la tarde. Desde entonces, los murmullos se transformaron en aliento y el equipo sostuvo la ventaja con más esfuerzo que brillo

Incluso hubo una jugada revisada por VAR en la que Rey Hilfer anuló un penal que había cobrado por una supuesta falta sobre Reali. La decisión corrigió una sanción que había sido mal señalada

Ganar sin resolver todo

La victoria calmó, pero no cerró las heridas. San Lorenzo sigue inmerso en un escenario complejo, con problemas dirigenciales, resultados irregulares y una hinchada que exige respuestas más profundas que un solo triunfo

Después del partido, Néstor Gorosito pidió paciencia y trabajo conjunto, al considerar que la situación actual es la suma de conflictos que vienen de arrastre y no se resuelven de un día para el otro

El alivio existe. La duda, también: si este triunfo alcanza para cambiar el rumbo o solo le da aire a un presente que sigue siendo muy delicado