Scottie Scheffler fue una de las figuras decisivas en la victoria de Estados Unidos en la Presidents Cup, pero su momento más destacado no estuvo relacionado con un golpe espectacular. El estadounidense intervino para defender a Nicolás Echavarría después de que un espectador lo distrajera durante su swing
La escena ocurrió en el hoyo 14 de Medinah Country Club. Scheffler llevaba una ventaja de tres hoyos cuando el colombiano se preparaba para ejecutar su salida. En ese instante, un aficionado gritó “¡Go Scottie!”, mientras Echavarría ya había comenzado el movimiento
El golpe terminó muy desviado hacia la derecha. Scheffler observó la situación, buscó al responsable en la tribuna y le reclamó por haber intervenido durante la ejecución. Después explicó que la distracción había sido importante y que los jugadores necesitan concentración para competir en una instancia de ese nivel
Una concesión inesperada
La actitud del estadounidense no terminó con el reto al espectador. Tras el golpe, Echavarría quedó ante un putt de aproximadamente diez metros para salvar el par. Scheffler decidió concedérselo y dio el hoyo por empatado
La decisión tuvo un peso especial porque Scheffler jugaba como local, representaba a Estados Unidos y controlaba el partido. Además, Echavarría disputaba su primera Presidents Cup. Para el número uno del mundo, no era correcto beneficiarse de una situación provocada desde fuera de la cancha
El episodio recordó otros gestos de deportividad del golf, como el que protagonizó Payne Stewart ante Colin Montgomerie en la Ryder Cup de 1999, cuando le concedió un putt pese a que Estados Unidos ya tenía asegurada la victoria
Echavarría destacó la conducta de su rival y la relacionó con su carácter. También admitió que no esperaba que le otorgara el putt en un momento tan importante, aunque valoró que hubiera decidido hacerlo
Echavarría respondió con un golpe memorable
El colombiano tuvo la oportunidad de reaccionar en el hoyo 16. En un par 3 embocó desde fuera del green para conseguir un birdie con un tiro de 64 pies, casi 20 metros, y luego llevó un dedo a los labios en dirección a la tribuna
Scheffler falló el putt que necesitaba para igualar ese hoyo y la ventaja se redujo a dos cuando quedaban solo dos hoyos por jugar. Sin embargo, el estadounidense cerró el partido en el 17 con dos putts para par
Con ese triunfo, Estados Unidos se impuso por 17-13 al equipo Internacional y conquistó la Presidents Cup. Después del partido, Scheffler intentó restarle importancia a la concesión, aunque mantuvo su postura: los jugadores deben contar con silencio durante los segundos previos a sus golpes
Echavarría también describió como difícil el ambiente para el equipo Internacional, debido al fuerte respaldo del público local. En el hoyo 14, esa presión alcanzó un límite que Scheffler consideró inadmisible
El estadounidense ganó su duelo y aportó un punto clave para el triunfo de su equipo. Sin embargo, la imagen más recordada de la jornada fue la de un jugador que decidió proteger a su rival cuando entendió que una distracción externa había afectado la competencia