La situación de Julián Alvarez en Atlético de Madrid volvió a tensarse en una noche marcada por la reprobación de parte de la tribuna y por una salida al vestuario que dejó una imagen incómoda al final del empate 2-2 frente a Villarreal

Silbidos desde la previa

Tras dos semanas de entrenamiento, el delantero argentino reapareció en el Metropolitano desde el banco de suplentes, pese a la baja por lesión de Alexander Sorloth. Cuando su nombre apareció en la pantalla gigante durante la presentación de los equipos, llegaron los silbidos

La reacción se repitió en algunos pasajes del partido. Alvarez ingresó a los 21 minutos del segundo tiempo, con el marcador 1-1, y tuvo una participación discreta: dejó un taco, buscó algunas acciones dentro del área y discutió una jugada con Giuliano Simeone por un pase que no llegó

La escena que cerró la noche

Después del encuentro, mientras el resto del plantel se reunió para saludar a los hinchas, Alvarez se apartó del grupo y caminó solo hacia el vestuario. Volvió a escuchar silbidos y, en el camino, una bufanda lanzada desde la platea quedó a un costado de su paso

La imagen profundizó un conflicto que lleva semanas sin resolverse. El futbolista quiere salir rumbo a Barcelona, pero la dirigencia mantiene su negativa a negociar, sobre todo con un rival directo en la Liga de España

Simeone corrio el foco

En la conferencia de prensa, Diego Simeone evitó confrontar con el jugador y trasladó la explicación a la decisión institucional. Dijo que fue el club el que resolvió que Alvarez no se acercara a la grada y que fuera directamente al vestuario

También remarcó la necesidad de preservar el grupo y sostuvo que para pelear por títulos hace falta estar juntos y cuidar a los delanteros. En días previos ya había intentado bajar la tensión al rechazar los insultos y pedir que no se alimente la división

Jan Oblak también dejó un mensaje de respaldo al atacante argentino. El arquero pidió unidad, aseguró que el plantel lo va a apoyar mientras siga en el equipo y expresó su deseo de que el conflicto pueda resolverse cuanto antes

El caso Alvarez sigue abierto y con un clima cada vez más áspero. Atlético quiere retenerlo como pieza central de su proyecto, pero la relación con la hinchada quedó bajo una señal de alarma que el empate ante Villarreal no hizo más que agrandar