ROSARIO. Sofía González recibió el pase de Talía Rodich dentro del in-goal y apoyó el try que coronó una jornada histórica para Las Yaguaretés. La jugadora más experimentada del seleccionado argentino de seven fue una de las figuras del equipo que conquistó la medalla dorada en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026

El título significó el primer oro del rugby femenino argentino en la historia de esta competencia. También confirmó el crecimiento de un proyecto que, en los últimos años, elevó su nivel y empezó a competir con mayor frecuencia frente a las principales potencias internacionales

“Estoy muy emocionada. Esta medalla representa muchísimo para nosotras”, expresó González después de subir al podio en el Hipódromo Independencia. La capitana valoró especialmente el trabajo colectivo y el camino recorrido por el plantel

Argentina había terminado cuarta en Asunción 2022. Ahora, además del campeonato, consiguió la clasificación para los Juegos Panamericanos de Lima 2027, adonde regresará después de no haber participado en Santiago 2023. El próximo objetivo será volver al nivel principal del Circuito Mundial

Una carrera construida con paciencia

González comenzó a jugar al rugby a los 13 años, luego de que una vecina de la Zona Oeste la invitara a probar. Hasta entonces practicaba vóley. Se enamoró del nuevo deporte desde su primera experiencia en Sitas, aunque debió entrenarse durante cinco años sin disputar partidos porque no existían divisiones juveniles y la edad mínima para competir en primera era de 18 años

Su llegada al seleccionado tampoco fue sencilla. En aquel primer entrenamiento arribó casi al final, después de viajar durante tres horas desde Haedo y tomar cuatro colectivos hasta el anexo del SIC. Con el tiempo, dejó temporalmente la escuela para dedicarse al rugby, completó sus estudios a distancia y pasó seis años viviendo en el Cenard, hasta 2020

Ese proceso la convirtió en capitana y referente del equipo. Este año, tras la primera participación argentina en el SVNS World Championship, fue distinguida como la mejor jugadora novata del torneo. También se destacó en la Rugby Premier League de India, una competencia que reúne a algunas de las mejores jugadoras del mundo

“La experiencia me permite leer algunas situaciones antes que otras y tener otra visión del juego”, explicó. Sin embargo, atribuyó su rendimiento al entrenamiento cotidiano y al esfuerzo por mejorar. Su principal meta, afirmó, es mantenerse en el seleccionado

El salto competitivo de Las Yaguaretés

Para González, la transformación del equipo se explica por el trabajo acumulado durante años y por el profesionalismo del actual cuerpo técnico. Según su análisis, el staff ayudó al plantel a confiar más en sus capacidades y a fijarse exigencias mayores

También fue decisivo el aumento de la competencia. Las Yaguaretés pasaron de disputar uno o dos torneos por temporada a participar en cuatro o cinco, con cruces ante seleccionados de primer nivel. Las derrotas amplias, sostuvo la jugadora, también formaron parte del aprendizaje que permitió alcanzar el presente éxito sudamericano

González celebró uno de sus tries colocándose la pelota debajo de la camiseta, como si estuviera embarazada. La acción tuvo un motivo personal: junto con su pareja prepara un emprendimiento de merchandising corporativo destinado a empresas grandes y mayoristas

Entrenar, estudiar y trabajar

La vida de una jugadora de Las Yaguaretés combina exigencia deportiva con obligaciones laborales y académicas. González recibe una beca del Enard, pero también trabaja porque ese ingreso no le alcanza para sostenerse

Su rutina incluye gimnasio por la mañana y preparación aeróbica por la tarde. Además, cursa de manera virtual la Tecnicatura en Marketing y Publicidad Digital en la Universidad Siglo XXI y está a cinco materias de finalizar el profesorado de Educación Física

El regreso al máximo nivel internacional aparece como el próximo desafío. Después de obtener el oro y la clasificación panamericana, el seleccionado buscará ganar el Circuito 2 para regresar al Circuito 1

El valor de jugar en casa

El torneo en Rosario fue apenas el tercero que Las Yaguaretés disputaron en Argentina. Para González, jugar ante familiares, amigas y representantes de distintos clubes produjo una emoción especial

“A veces no nos damos cuenta de que somos referentes para muchas chicas que vienen a vernos”, señaló. La presencia del público, agregó, permitió dimensionar el impacto que tiene el equipo más allá de los resultados

La referente también advirtió que el rugby femenino argentino todavía necesita consolidar su base. Aunque la cantidad de jugadoras se duplicó en comparación con años anteriores, aún faltan competencias juveniles estables, categorías infantiles y condiciones para desarrollar el rugby de 15 en los clubes

El recambio será otro punto central. González considera que las nuevas integrantes deben sumar experiencia durante este ciclo olímpico para garantizar la continuidad del proyecto cuando las jugadoras históricas dejen el seleccionado

“El legado tiene que continuar”, resumió. En esa tarea, la experimentada jugadora no solo busca seguir compitiendo: también quiere ayudar a construir el futuro de Las Yaguaretés