Vélez y Defensa y Justicia igualaron 1-1 en Liniers en un partido que terminó mucho más agitado de lo que mostraba el marcador. El cierre quedó opacado por un enfrentamiento entre Guillermo Barros Schelotto y Julio Vaccari en la zona de acceso a los vestuarios, con empujones y golpes tras el pitazo final de Nicolás Ramírez

Un empate que frenó la ambición de Vélez

El Fortín había arrancado mejor: a los tres minutos, Manuel Lanzini abrió el marcador con una definición rápida, la más temprana en las cinco fechas del torneo. Pero el equipo fue perdiendo control, Defensa y Justicia creció en el segundo tiempo y encontró la igualdad con un remate de Leandro Fernández, que dejó sin respuesta a Tomás Marchiori

La igualdad le impidió a Vélez quedar como líder de la Zona A y también alcanzar la cima de la Tabla Anual junto a Independiente Rivadavia y Argentinos. Además, el empate dejó sin resolución la discusión interna que arrastraba el club por la falta de refuerzos y por la versión de una posible salida de Barros Schelotto rumbo a Tigres de México

La pelea que se venía gestando

El conflicto entre los técnicos tuvo un antecedente claro a los 15 minutos del segundo tiempo, cuando se cruzaron verbalmente. Vaccari apuntó contra el cuerpo técnico de Vélez y sostuvo que le faltaron el respeto, mientras Gastón Machín, su ayudante, responsabilizó al banco local por haber iniciado el conflicto

Después del partido, Vaccari negó que hubiera pasado algo importante y Barros Schelotto también buscó bajar el tono. Lanzini, autor del gol velezano, dijo que no sabía qué había ocurrido y pidió que todo terminara ahí

Un equipo competitivo, pero sin mercado

Más allá del resultado, el encuentro volvió a mostrar el plan de Barros Schelotto: un Vélez protagonista, apoyado en juveniles y en jugadores con recorrido. La idea funciona, pero también expone una limitación evidente: el club no sumó refuerzos en el mercado

Los nombres buscados fueron Kevin Zenón y Milton Giménez, ambos de Boca, aunque el entrenador aclaró que no hubo gestiones. También reveló que el objetivo era Tiziano Perrotta, finalmente transferido a Elche y cedido a préstamo a Defensa y Justicia

El clima institucional también se tensó en las últimas horas por los insultos y pasacalles contra Fernando Berlanga, que incluso evaluó renunciar. En ese contexto, el empate dejó una imagen doble: Vélez sigue compitiendo arriba, pero la noche terminó mostrando que el ruido fuera de la cancha ya es parte del problema