Vélez dio vuelta una noche compleja en Córdoba y venció 3-1 a Talleres, en un partido que expuso dos caminos opuestos: la solidez de un equipo que combina juveniles con oficio y la inestabilidad de otro que todavía busca una identidad bajo la conducción de Jorge Sampaoli

El Fortín suma puntaje ideal en dos fechas y celebró un triunfo construido desde la respuesta anímica. Talleres, en cambio, arrancó mejor, se ilusionó con el dominio inicial y terminó preso de sus errores, con un cierre que generó fastidio en su gente

La reacción del Fortín

Vélez no necesitó una gran inversión para sostener su presente. Apostó por la formación de sus inferiores y por futbolistas con recorrido para resolver los momentos más difíciles del partido. Luca Feler fue titular, y en el complemento también ingresaron Simón Escobar y Thiago Aguirre, dos nombres surgidos de la cantera

Cuando Talleres se puso en ventaja con una jugada que armó Franco Cristaldo y definió Ronaldo Martínez, Vélez respondió rápido. Rodrigo Aliendro empujó el empate y cambió el ánimo del encuentro. Después, con Manuel Lanzini manejando los tiempos y una pelota parada como punto de quiebre, el equipo de Guillermo Barros Schelotto encontró el 2-1 y encaminó la victoria

Un Talleres en construcción

La T atraviesa una etapa de recambio fuerte. Sampaoli asumió el 10 de junio y todavía intenta darle forma a un plantel que perdió nombres pesados y sumó refuerzos en distintos sectores. La salida de Guido Herrera, la situación de Matías Catalán y la venta de Ulises Ortegoza a Racing marcaron el inicio de un nuevo ciclo

En ese proceso aparecieron refuerzos como Ezequiel Unsain, Valentín Fascendini, Román Riquelme y Federico Fattori. También creció la expectativa por Enner Valencia, mientras el técnico abrió la puerta a varios juveniles: Santiago Fernández, Timoteo Chamarro y Emiliano Chiavassa tuvieron protagonismo en una formación todavía en ajuste

Las señales que dejó el partido

El comienzo fue favorable a Talleres por las bandas, con Chamarro y Rick como vías de desequilibrio. Pero el equipo se desordenó con el correr de los minutos, sufrió en el retroceso y dejó espacios que Vélez aprovechó con precisión

Unsain respondió bien en algunas acciones, aunque mostró dudas en el juego aéreo en las jugadas que terminaron en goles. Sampaoli, tras su segundo tropiezo al frente del equipo, admitió que el proceso debe seguir creciendo y que sin resultados se resiente la credibilidad

Vélez, mientras tanto, confirmó que su apuesta por la cantera sigue dando rédito. Con menos gasto y más respaldo interno, volvió a mostrar que también puede pelear desde la austeridad