El Tribunal de Disciplina de la AFA suspendió por tres meses a Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, por los incidentes ocurridos después de la final de la Supercopa Internacional
La misma pena alcanzó a Pascual Caiella, vicepresidente primero del club, y a Marcos Angeleri, director deportivo de la institución
Estudiantes perdió 3 a 1 ante Rosario Central en el estadio Madre de Ciudades, en Santiago del Estero. Tras el último gol del equipo rosarino, se produjeron enfrentamientos entre jugadores, ingresaron suplentes al campo y los disturbios continuaron en el acceso a los vestuarios
Los motivos de la sanción
El tribunal consideró agravantes el desorden ocurrido durante el cierre de una final oficial, la invasión del área reservada del campo de juego y la responsabilidad institucional de los dirigentes involucrados
También tuvo en cuenta como atenuantes que no hubo agresiones físicas contra el equipo arbitral, que los dirigentes contuvieron luego a sus jugadores y que el plantel regresó al campo para participar de la premiación
Verón se había acercado al árbitro Darío Herrera y lo había increpado verbalmente. Aunque los futbolistas de Estudiantes volvieron a la cancha, el partido terminó en un clima de tensión y sin nuevos incidentes en las tribunas
Además de las suspensiones, el club recibió una multa de 500 entradas, equivalente a $25 millones
Una premiación marcada por la tensión
Rosario Central celebró el título frente a sus hinchas, mientras los jugadores de Estudiantes mostraron su malestar. La terna arbitral quedó en el centro de la escena durante la entrega de medallas
Los premios para Rosario Central y los árbitros fueron entregados por Claudio Tapia. Los integrantes de Estudiantes recibieron sus medallas de manos de Francisco Duarte, CEO de la Liga Profesional