Max Verstappen protagonizó el momento más impactante del Gran Premio de los Países Bajos. En la curva 14, la última de Zandvoort, el piloto perdió el control de su Red Bull, terminó contra el muro y provocó la aparición de la bandera roja

El choque ocurrió al cierre de la segunda vuelta, en un sector con fuerte peralte, cuando el auto se abrió de la línea interna hacia el exterior hasta impactar con la contención. Después del golpe, el monoplaza quedó detenido cerca de la entrada a boxes

Una maniobra al límite

Detrás de Verstappen venían Liam Lawson, Pierre Gasly y Franco Colapinto, que lograron esquivar el auto número 3 sin tocarlo. Más atrás, Gabriel Bortoleto también perdió el control y giró sobre la pista, aunque sin consecuencias para otros pilotos

El neerlandés atravesaba un fin de semana especial, con la despedida del GP de Países Bajos del calendario de la Fórmula 1. En ese momento marchaba séptimo, luego de una clasificación por debajo de lo esperado

La renovación y el futuro de Red Bull

Antes de la actividad en pista, Verstappen había confirmado la extensión de su vínculo con Red Bull hasta 2030. La definición llegó tras semanas de conversaciones en las que el equipo buscó cerrar cualquier duda sobre el futuro de su principal figura

El nuevo director del equipo, Laurent Mekies, tuvo un rol clave en ese proceso. Presentó al piloto y a su entorno el plan deportivo, el desarrollo del auto, el proyecto de motores y los cambios previstos en puestos centrales de la estructura

Durante una visita a Milton Keynes, Verstappen también conoció el nuevo túnel de viento que Red Bull utilizará el próximo año. Ese avance tecnológico fue uno de los puntos mejor valorados por el tricampeón en su decisión de seguir ligado a la escudería