Max Verstappen encontró en el Gran Premio de Bahréin, trasladado al circuito malayo de Sepang, la recompensa que buscaba después de un comienzo irregular de temporada. El neerlandés consiguió su primera victoria del año tras 16 fechas, sumó su triunfo número 72 con Red Bull Racing y extendió a 11 temporadas consecutivas su registro personal de victorias

El éxito llegó después de 666 días, desde el cierre de 2025 en Abu Dhabi. También significó la primera victoria del curso para el equipo y la confirmación de una recuperación que ya se insinuaba con seis podios en las últimas ocho carreras

Una victoria construida en condiciones cambiantes

Verstappen comenzó a edificar el triunfo desde los entrenamientos y lo consolidó con la primera pole position de la temporada. Sin embargo, la carrera le planteó dificultades desde antes de la largada: su auto perdió respuesta durante la vuelta de formación y, cuando se apagaron los semáforos, cayó del primer al tercer puesto

Lejos de desesperarse, recuperó ritmo y se acercó a los Mercedes de Andrea Kimi Antonelli y George Russell. La primera neutralización, provocada por el despiste de Valtteri Bottas, abrió la ventana para cambiar neumáticos. Verstappen eligió los blandos para pista seca, mientras Antonelli optó por los medios

El piloto de Red Bull superó al italiano con autoridad y luego enlazó varias vueltas rápidas para ampliar la diferencia. Ni el posterior abandono de Alexander Albon ni la salida de pista de Russell, cuando faltaban cinco giros, alteraron su control de la competencia

Tras el último relanzamiento, Verstappen volvió a despegarse y anuló cualquier suspenso. Antonelli terminó segundo y Hamilton completó el podio después de una gran remontada. El resultado dejó al piloto de Mercedes a 84 puntos de su compañero en la pelea por el campeonato

El diluvio que cambió el programa

El Gran Premio de Bahréin nunca había tenido una edición con lluvia en sus 21 carreras disputadas en Sakhir. El traslado a Malasia cambió ese dato y obligó a la organización a retrasar la actividad por un fuerte aguacero

La demora también generó preocupación por la visibilidad: a las 19.04 hora local comenzaba a caer la luz. El antecedente de 2009, cuando una carrera bajo lluvia terminó después de 31 vueltas, reforzaba la incertidumbre

Luego de tres recorridos del Auto Médico para revisar el estado del asfalto, Dirección de Carrera intentó iniciar el procedimiento. Hubo dos vueltas de formación, un despiste leve de Isack Hadjar y una salida de pista de Lando Norris. Además, varios autos con motores Ferrari y el propio monoplaza de Verstappen presentaron problemas de software

La situación derivó en una bandera roja y el regreso de los vehículos al pitlane. Las fallas parecían estar relacionadas con sensores de las unidades de potencia, aunque también se mencionó un posible desperfecto en el sistema de información para los pilotos. La FIA no explicó oficialmente el motivo de la interrupción

A las 16.33 hora local, 5.33 en la Argentina, se comunicó que la actividad se reanudaría diez minutos más tarde. La carrera fue declarada inicialmente sobre piso húmedo y los 22 autos debían utilizar neumáticos intermedios

Las estrategias definieron la carrera

Para el segundo intento, algunos equipos arriesgaron con neumáticos lisos, tanto blandos como medios. Pierre Gasly se despistó durante la vuelta previa y logró regresar al asfalto

Ferrari decidió largar con gomas blandas en sus dos autos. Lewis Hamilton consideró que la elección implicaba un riesgo y ambos pilotos, que partían desde las dos primeras filas, perdieron posiciones y debieron remontar sin posibilidades de luchar por la victoria

Checo Pérez, Oscar Piastri, Gabriel Bortoleto, Nico Hulkenberg y Lance Stroll también debieron modificar sus planes y regresar a los neumáticos intermedios. La pista confirmó que quienes mantuvieron la estrategia inicial tenían ventaja: el asfalto tardó en secarse y la neutralización de la vuelta 13 generó el momento adecuado para pasar a compuestos de seco

La carrera fue extensa y accidentada, pero cumplió con el objetivo de recuperar una de las fechas suspendidas por la guerra en Medio Oriente. Sepang recibió a un grupo en el que 12 pilotos nunca habían competido allí, y Verstappen aprovechó el escenario para demostrar que Red Bull volvió a estar en condiciones de pelear

El mensaje de Verstappen

El neerlandés destacó la reacción del equipo después de los problemas del comienzo de temporada y valoró la calma con la que afrontaron cada situación. También explicó que el auto pareció quedarse sin potencia en la largada, aunque la elección de los intermedios para el inicio y de los neumáticos lisos después terminó siendo decisiva

Verstappen cerró así un ciclo que había comenzado con desventaja frente a Mercedes, Ferrari y McLaren. Tres carreras antes, en Monza, había definido al RB22 como un coche de papel por sus problemas de degradación y componentes

Su renovación hasta 2030 elevó la exigencia. Aunque el campeonato aparece fuera de alcance, la recuperación de Red Bull funciona como una advertencia para el resto de la grilla