Manuel Gil Del Real protagonizó este sábado un impactante accidente en el sector conocido como el Sacacorchos del circuito de Laguna Seca, un episodio que obligó a interrumpir la actividad del fin de semana y volvió a poner bajo la lupa la peligrosidad de ese tramo del trazado
El piloto estadounidense quedó consciente después del golpe y fue evacuado en helicóptero a un hospital de Salinas para ser evaluado y recibir atención médica
El auto salió despedido y se partió en la zona frontal
El choque se produjo durante la última prueba del año de la Porsche Sprint Challenge USA West, cuando el vehículo de Gil Del Real impactó contra las barreras de neumáticos antes de salir despedido por el aire
Las imágenes de la transmisión mostraron que la parte delantera del Porsche 911 Cup, incluido el eje frontal, quedó separada del resto del coche. Pese a la violencia del impacto, la célula de seguridad permaneció intacta
La categoría difundió un comunicado en el que confirmó que el piloto estaba consciente, que había sido trasladado a un hospital y que continuaría bajo observación mientras avanzaban los estudios médicos
Un sector marcado por la historia
El accidente reactivó el recuerdo de otro episodio trágico en ese mismo sector de Laguna Seca: el choque fatal del uruguayo Gonzalo Rodríguez en una carrera de CART en 1999
La diferencia entre ambos casos está marcada por la evolución de los dispositivos de protección. En aquel momento no estaba extendido el sistema HANS, pensado para reducir el movimiento brusco de la cabeza en un impacto. En el caso de Gil Del Real, la estructura de seguridad del habitáculo fue clave para preservar su integridad
El peso del Sacacorchos
Antes del inicio de la actividad del fin de semana, ese punto del circuito había sido rebautizado como Zanardi Corkscrew, en homenaje a Alex Zanardi, una figura emblemática del automovilismo. Ese sector mantiene un lugar central en la historia del deporte motor desde 1996, cuando Zanardi realizó allí una maniobra recordada como “The Pass”
El Sacacorchos es una combinación ciega en bajada: primero un giro cerrado a la izquierda y, de inmediato, un cambio de dirección a la derecha. En apenas 137 metros, la pista desciende 18 metros, una caída que complica la frenada, la visibilidad y el control del auto
La aproximación se hace sobre una cresta ciega, sin ver con precisión el ingreso ni la salida de la curva. Esa secuencia, sumada al brusco cambio de apoyo, convierte al sector en uno de los más exigentes del automovilismo mundial
Gil Del Real, además de piloto, es propietario de una empresa vinculada al marketing digital