Luis Caputo eligió esta vez un camino distinto al que recorrió hace una década. En su primer paso por la gestión económica recurrió con frecuencia a los mercados internacionales; ahora, con Javier Milei en la Casa Rosada, no emitió bonos en el exterior desde el inicio de su segunda etapa

Una apuesta por la austeridad

La menor necesidad de financiamiento explica parte del giro. El recorte del gasto y el fin de los déficits crónicos redujeron la presión sobre las cuentas públicas. Pero la decisión también introduce una incógnita: si Argentina no vuelve pronto al mercado global, podría quedarse sin una fuente clave de dólares

Analistas estiman que el país podría conseguir al menos USD 5.000 millones afuera. Ese dinero sería útil para recomponer reservas en moneda dura y cubrir importaciones sensibles ante un shock externo

El costo de esperar

Caputo sostiene que, tras el ajuste fiscal, la desregulación y la baja de la inflación, la Argentina no debería convalidar tasas cercanas al 9% que hoy pide el mercado. Por eso privilegia bonos en el mercado local, préstamos bancarios con aval de organismos multilaterales y apoyo de instituciones como el Banco Mundial y el BID

La estrategia funcionó hasta ahora: el Gobierno consiguió pagar deuda externa sin vaciar las reservas ni disparar el dólar. Aun así, economistas advierten que el esquema puede quedar expuesto si se combina un tropiezo interno con una salida de capitales global

Reservas ajustadas y calendario político

El margen es acotado. Las reservas netas rondan los USD 10.000 millones, una cifra que mantiene la atención del Fondo Monetario Internacional, que respalda al país con un programa de USD 20.000 millones

Además, el calendario electoral suma tensión. Milei encarará la campaña para 2027 y Argentina deberá afrontar más de USD 25.000 millones en vencimientos de deuda en moneda extranjera ese año

Las experiencias recientes, incluida la asistencia de USD 20.000 millones del Tesoro de Estados Unidos para frenar una corrida antes de las legislativas del año pasado, refuerzan la idea de que el acceso a dólares sigue siendo una variable crítica

El recuerdo de la gestión anterior

En el entorno de Caputo remarcan que la situación actual es distinta a la de la administración de Mauricio Macri. Entonces, el funcionario administraba el financiamiento; hoy, dicen, forma parte del diseño integral de la política económica y cuenta con el respaldo político directo del Presidente

El contraste con aquel período sigue pesando. En esos años, Argentina acumulaba déficits elevados y Caputo volvió una y otra vez al mercado internacional. Esa historia alimentó críticas duras en el país, pero también dejó una señal que hoy vuelve a aparecer: la ventana para conseguir dólares no siempre está abierta cuando se la necesita