La combinación de un pronóstico de un Niño muy fuerte y el inicio de una nueva campaña agrícola encendió las alertas en el campo bonaerense. En Carbap sostienen que la provincia llega a este escenario con caminos rurales deteriorados y obras hidráulicas insuficientes para amortiguar el impacto de las lluvias previstas
Una red clave, cada vez más golpeada
Buenos Aires tiene unos 120.000 kilómetros de caminos rurales, fundamentales para mover insumos, maquinaria, granos y hacienda. Desde la entidad afirman que la falta de mantenimiento y de inversión fue deteriorando esa red hasta volverla una de las principales preocupaciones del sector
El presidente de Carbap, Pablo Ginestet, remarcó que el problema vuelve a aparecer justo cuando se acerca la siembra. Según dijo, en la mayoría de los caminos se hizo poco o nada en materia de reparación y conservación, algo que considera especialmente delicado ante la posibilidad de lluvias intensas
Obras tardías y respuestas insuficientes
Ginestet señaló que también hubo conversaciones con autoridades bonaerenses para avanzar con limpieza de canales y otras tareas hidráulicas, pero evaluó que los progresos fueron escasos y llegaron tarde
Para Carbap, buena parte de la respuesta oficial sigue enfocada en evitar que los pueblos queden aislados, pero no en garantizar que los productores puedan seguir trabajando y sacar la producción de los campos
El dirigente insistió en que muchas de las tareas preventivas debieron hacerse durante el verano: levantar caminos, acondicionar trazas y limpiar canales secundarios. Sin embargo, aseguró que casi no se ejecutaron
Reclamos en toda la provincia
La preocupación ya se siente en el territorio. Según la entidad, los reclamos crecieron en casi toda la provincia y el 80% de las sociedades rurales tiene algún problema con los caminos. También advirtieron que, por la falta de fondos, algunos intendentes habrían utilizado recursos de la tasa vial para otros fines
Entre las zonas más comprometidas mencionaron el centro y noroeste bonaerense, con casos como Nueve de Julio, Carlos Casares, Henderson, Saladillo, 25 de Mayo y Bolívar. A eso se suman localidades costeras como San Cayetano y Necochea, donde las lluvias de junio empeoraron la situación
Un problema de fondo
Carbap también reclamó acelerar la obra del río Salado y avanzar con intervenciones menores que mejoren el drenaje. Para Ginestet, la discusión no pasa solo por terminar grandes obras, sino por repensar una red vial rural diseñada hace más de un siglo y hoy, en muchos tramos, por debajo del nivel de los campos
El diagnóstico de la entidad es contundente: cerca del 70% de los caminos rurales bonaerenses está en estado malo o regular, apenas un 5% se encuentra en muy buenas condiciones y el resto sigue transitable, aunque con limitaciones
Con ese panorama, en Carbap creen que si el Niño se confirma con la intensidad prevista, muchos caminos podrían quedar intransitables y volver a complicar la siembra y la salida de la producción