El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, reclamó la eliminación definitiva de las retenciones y una reforma tributaria que reduzca la presión fiscal sobre la producción agropecuaria

El planteo fue formulado durante la 87.ª Exposición Rural de Pergamino, una zona central para la actividad agrícola. Allí también pidió mejorar la infraestructura productiva, actualizar la legislación sobre semillas y generar un marco más estable para las inversiones

Un cronograma de bajas, pero sin eliminación total

El Gobierno anunció en mayo un esquema de reducción progresiva de los derechos de exportación para soja, maíz, girasol y sorgo desde enero de 2027. Sin embargo, todavía no estableció una fecha para eliminar completamente esos impuestos

En junio, el decreto 423/2026 redujo de 7,5% a 5,5% las alícuotas aplicadas al trigo y la cebada. Actualmente, la soja tributa 24%, sus principales subproductos 22,5%, el maíz y el sorgo 8,5%, el trigo y la cebada 5,5%, y el girasol 4,5%

Para la soja, el esquema prevé bajas mensuales de 0,25 puntos porcentuales durante 2027, hasta llegar al 21% en diciembre. En 2028, la reducción será de medio punto por mes y la alícuota alcanzaría el 15% al finalizar ese año

En maíz y sorgo, la tasa descendería trimestralmente hasta ubicarse en 7,5% a fines de 2027 y en 5,5% hacia fines de 2028. Para el girasol, el cronograma contempla una baja al 4% en 2027 y al 3% durante la segunda mitad de 2028

Castagnani consideró insuficiente ese sendero porque no contempla la desaparición completa del tributo. Según sostuvo, las retenciones reducen la rentabilidad, desalientan las inversiones y afectan la competitividad del sector

La presión fiscal y las condiciones para producir

El dirigente rural señaló que el problema tributario no se limita a los derechos de exportación. También mencionó Ingresos Brutos, tasas municipales, impuestos nacionales y otros costos que, en conjunto, impactan sobre la actividad

En su diagnóstico incluyó además la necesidad de mejorar los caminos rurales, la conectividad y las obras hídricas, ampliar el acceso al financiamiento y sostener la estabilidad macroeconómica

Castagnani destacó que los productores incorporaron tecnología y aumentaron su capacidad productiva, pero advirtió que se requieren reglas previsibles para transformar ese potencial en más inversión, empleo y desarrollo en el interior

El debate por la ley de semillas

Durante la exposición, el titular de CRA también respaldó una actualización de la ley 20.247 de Semillas y Creaciones Fitogenéticas, vigente desde 1973. La norma regula la producción y comercialización de semillas, su identidad y calidad, y la protección de las creaciones fitogenéticas. El organismo encargado de aplicarla es el Instituto Nacional de Semillas (Inase)

En los últimos meses, funcionarios, entidades agropecuarias y representantes de la industria semillera mantuvieron reuniones para discutir una reforma. Entre los principales puntos figuran el alcance del uso propio, el reconocimiento de la propiedad intelectual y las posibles excepciones para determinados productores

CRA sostiene que la futura legislación debe promover la inversión en genética y la innovación, sin dejar de contemplar los derechos de los productores. Castagnani afirmó que la entidad continuará impulsando en el Congreso iniciativas sobre retenciones, semillas y reducción de la carga impositiva