El Banco Central (BCRA) volvió a cerrar sus operaciones sin intervenir en el mercado cambiario y acumuló tres jornadas consecutivas sin comprar reservas. Es la primera vez que ocurre desde el inicio de su plan de acumulación, el 3 de enero

La pausa se produjo mientras el dólar permanecía demandado. En la jornada anterior, el Tesoro había vendido unos US$100 millones para contener la cotización, después de que el real brasileño se depreciara cerca de un 1%

El Tesoro recuperó parte de los dólares vendidos

Durante la última rueda, el dólar mayorista comenzó en $1535, unos $3 por debajo del cierre previo. Sin embargo, avanzó hasta $1538 cerca del mediodía y terminó en $1542, con una suba diaria de $4, equivalente al 0,26%

La presencia oficial detectada en el mercado correspondió al Tesoro y no al BCRA. Cuando la cotización tocó un mínimo intradiario de $1536, el Tesoro compró US$44 millones, en su mayoría a $1541. De ese modo, recuperó parte de los US$100 millones vendidos el día anterior

La presión compradora se intensificó durante la última hora de operaciones y absorbió la oferta disponible. El volumen total negociado al contado aumentó 46% y llegó a US$628 millones

Reservas y vencimientos bajo observación

La decisión del BCRA genera dudas sobre su estrategia si la demanda cambiaria continúa. La acumulación de divisas es considerada un recurso central para afrontar los próximos vencimientos de deuda externa

En una semana, el Gobierno debe pagar US$877 millones en intereses al FMI y otros US$60 millones a organismos internacionales. En ese contexto, se señaló que la cuenta del Tesoro en el BCRA tendría apenas US$869 millones

El BCRA acumuló por esta vía US$1252 millones durante el mes y US$15.820 millones en el año. No obstante, las proyecciones indican que, sin nuevas colocaciones de deuda local ni compras adicionales del Tesoro en el mercado cambiario, los depósitos en moneda extranjera podrían terminar en unos US$1800 millones, por debajo de los US$3700 millones previstos a mitad de año

La preocupación aumentó luego de que el Gobierno discontinuara la emisión del Bonar 2029 (AO29), del que aún restarían unos US$800 millones por colocar. La decisión habría respondido a la intención de evitar tasas anuales del 12% o 13%

El Gobierno tampoco revisó formalmente su programa financiero ni explicó cómo cubriría los recursos faltantes. La incógnita principal es qué margen tendrá para afrontar posibles episodios de presión cambiaria durante el próximo año