El tipo de cambio volvió a quedar rezagado frente a la inflación. En lo que va de 2026, el dólar mayorista sube menos de 3%, mientras que el índice de precios acumula cerca de 20% en el año
En las últimas semanas, el Gobierno buscó mantener la cotización cerca de los $1.500 con ventas de bonos dollar linked, operaciones en futuros y algunas intervenciones puntuales en el mercado de contado. La estrategia reforzó el rol del tipo de cambio como ancla para contener los precios
Un dólar bajo presión y una economía más abierta
La diferencia entre la evolución de los precios internos y la del dólar alimentó la percepción de una apreciación del peso. También el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral del Banco Central, en torno a 85 puntos, refleja ese desfasaje frente a la referencia de equilibrio teórico de 100 puntos
Sin embargo, otros indicadores muestran una economía con más dólares disponibles: el superávit comercial se mantiene desde fines de 2023 y el Banco Central registra compras netas de reservas
Para distintos economistas, en el esquema actual la competitividad dejó de explicarse casi exclusivamente por el nivel del tipo de cambio. La apertura de la economía, la reducción de barreras y la mayor oferta de divisas por agro, energía y minería cambiaron el tablero
Más productividad, menos dependencia del dólar
En este contexto, la mejora de la competitividad aparece más ligada a la productividad, la inversión, la reducción de costos y la capacidad de adaptar márgenes a una inflación más baja que en años previos
José María Segura, economista jefe de PwC Argentina, sostuvo que la competitividad dependerá cada vez más de factores estructurales como infraestructura, capital humano, calidad regulatoria y presión impositiva
Emilio Botto, jefe de estrategia e inversiones de Mills Capital, señaló que las fuentes de divisas seguirán viniendo de la balanza comercial, las Obligaciones Negociables, los préstamos del FMI y las emisiones del Tesoro, mientras que la demanda estará marcada por el giro de dividendos, las compras de individuos y los pagos de deuda
El costo de sostener la calma cambiaria
La estabilización del dólar también trae efectos secundarios: inflación en moneda dura, tasas elevadas que encarecen el financiamiento del Tesoro y frenan la actividad, además de un menor ritmo en la compra de divisas por parte del Banco Central
Vatnet advirtió que el Gobierno intensificó la venta de futuros y de bonos atados al dólar para limitar la presión cambiaria, con un impacto monetario que terminó reduciendo la expansión de pesos
Desde 1816, en tanto, remarcaron que los últimos datos siguen mostrando una economía heterogénea: energía y minería avanzan con fuerza, pero los sectores más intensivos en empleo todavía no terminan de recuperarse