En su tercer año de gestión, el Gobierno mantiene el ajuste fiscal como eje central. En julio, el gasto público cayó 7% interanual en términos reales, una señal de que la caída de los ingresos quedó más que compensada por el recorte del Estado
El impacto ya se siente en varios frentes. Los salarios públicos perdieron poder de compra desde fines de 2023, la obra pública sigue en niveles mínimos y la reducción de subsidios empuja las tarifas por encima de la inflación mensual. Eso achica el ingreso disponible de los hogares y limita el consumo
Una economía que mejora, pero no alcanza
La actividad mostró en junio un rebote de 0,8% mensual después de dos meses de caída, aunque las revisiones previas fueron a la baja. Por eso, la mayoría de los economistas ya proyecta para este año un crecimiento cercano al 2,5% o incluso inferior
Los sectores más rezagados podrían mostrar una recuperación tenue en los próximos meses, con más chances para la construcción que para la industria. El comercio minorista, en cambio, enfrenta un doble golpe: ventas débiles y la presión del avance del comercio electrónico sobre los locales de cercanía
La macro resiste, pero el humor social no acompaña
Al mismo tiempo, varios indicadores siguen mostrando fortaleza relativa. Hubo superávit comercial en junio, buenos números fiscales en julio y las reservas del Banco Central superaron los USD 50.000 millones, impulsadas también por la suba del oro
Sin embargo, la mejora no termina de trasladarse a la calle. El índice de confianza del consumidor volvió a caer, aunque de forma leve, y la percepción sobre la baja de la inflación convive con el deterioro de los ingresos
En los mercados, el riesgo país llegó a 532 puntos básicos y luego retrocedió. También hubo rebote en los bonos en dólares y algunos analistas ven valuaciones castigadas, pese a la corrección de agosto en acciones
El modelo en debate político
La preocupación por la continuidad del rumbo económico volvió a quedar expuesta en distintos encuentros empresariales. Javier Milei insistió en la necesidad de no retroceder, mientras referentes del sector privado defendieron el modelo liberal aun admitiendo el costo que están pagando algunas empresas
La incógnita de fondo ya es política: si la mejora macro puede sostenerse sin Milei en el poder o si el oficialismo necesitará una alianza más amplia para retener apoyo electoral y evitar que el cambio de rumbo llegue antes que la recuperación