El Consejo Directivo del INTA aprobó el 18 de diciembre de 2025 la designación de Héctor Rolando Rodríguez al frente de la Gerencia de Compras. En ese momento, el funcionario todavía mantenía su vínculo laboral con el Enacom, cuya desvinculación le fue comunicada el 5 de enero de 2026

Rodríguez fue incorporado al INTA mediante la Resolución 13/2026, fechada el 19 de enero y firmada por el presidente del organismo, Nicolás Bronzovich. La decisión se produjo en el marco de la reducción de personal impulsada por el Gobierno

Una designación previa a la desvinculación

La primera constancia de la designación es una nota del 18 de diciembre de 2025, firmada por el secretario del Consejo Directivo, Juan Ignacio Erquiaga. El documento comunicó lo resuelto en la reunión ordinaria correspondiente al Acta N.º 608

En el apartado 4.04 se estableció “designar a Hector Rodriguez a cargo de la Gerencia de Compras” por 180 días. La comunicación no precisó cómo se resolvería el vínculo laboral que el funcionario mantenía con el Enacom

El documento también dispuso una modificación de la estructura organizativa de la unidad central del INTA e instruyó a la Coordinación Nacional de Recursos Humanos y Organización a instrumentar el procedimiento y el acto administrativo correspondientes

El 19 de diciembre, un día después de la decisión, Rodríguez firmó cinco declaraciones juradas. En una de ellas manifestó no estar alcanzado por incompatibilidades previstas en el decreto 8566/1961 y la decisión administrativa 5/2000

Ese formulario establece la prohibición de ejercer o ser designado en más de un empleo público remunerado. También indica que, en caso de existir incompatibilidad, el interesado debe acreditar la renuncia a uno de los cargos o la aceptación de una licencia sin goce de haberes

El vínculo con el Enacom

El 23 de diciembre, el INTA incorporó al sistema de Gestión Documental Electrónica las declaraciones juradas y el currículum de Rodríguez. En ese documento, el funcionario consignó que trabajaba en el Enacom desde mayo de 2021 como analista de Compras y Gestión Presupuestaria

Entre sus tareas mencionó la elaboración de pliegos licitatorios, la coordinación de procesos de compra, la evaluación de ofertas y la administración presupuestaria y financiera

Su desvinculación fue comunicada mediante una carta documento fechada el 2 de enero y remitida el 5 de enero de 2026. Allí se informó que el organismo había resuelto “prescindir de sus servicios a partir del día de la fecha”

La notificación puso a su disposición la liquidación final, las indemnizaciones previstas en los artículos 232 y 245 de la Ley de Contrato de Trabajo y los certificados correspondientes. El 6 de enero, Rodríguez se presentó en el Enacom y recibió una copia de la comunicación

El documento describe una desvinculación indemnizada bajo la Ley de Contrato de Trabajo, no un retiro voluntario ni un pase entre organismos

Requisitos del cargo y antecedentes

En su currículum, Rodríguez también declaró experiencia en el Ministerio de Salud de la Nación entre junio de 2009 y abril de 2021, además de actividad independiente en servicios contables y relaciones laborales desde mayo de 2024

En cuanto a su formación, indicó que en 2024 había finalizado el título de técnico contable en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y que tenía cinco materias pendientes para obtener el título de contador público

El Convenio Colectivo del INTA establece que el Grupo Escalafonario “Profesional Clase A”, asociado a funciones de alta responsabilidad y toma de decisiones, requiere estudios universitarios de grado correspondientes a un ciclo de al menos cuatro años

Por su formación declarada, Rodríguez encuadraría en el Grupo Escalafonario “Técnico”, que reúne a trabajadores con títulos terciarios o carreras universitarias de menos de cuatro años. Esa diferencia plantea un interrogante administrativo sobre su designación en un cargo gerencial

El antecedente de Daniel Neira

La incorporación de Rodríguez se suma al caso de Daniel Alfredo Neira, un contador desvinculado del Enacom el 31 de julio de 2026. Según la información consignada en la documentación, recibió una liquidación final neta cercana a los $110 millones e ingresó al INTA con efecto desde el día siguiente

Luego de que su contratación fuera discutida dentro del Consejo Directivo, Neira dejó de pertenecer al INTA. Los integrantes del organismo habían señalado que desconocían los detalles de su desvinculación del Enacom

Ambas incorporaciones se produjeron durante la política de reducción de personal aplicada en el INTA. En ese marco, el organismo implementó procesos de retiro voluntario en 2024 y 2026 que, en conjunto, alcanzaron a alrededor de 1240 trabajadores