La posibilidad de un evento Niño muy fuerte en los próximos meses reactivó la alarma en el campo bonaerense. Con la nueva campaña agrícola cerca, productores y dirigentes rurales advierten que la provincia llega con caminos deteriorados y obras de drenaje insuficientes para enfrentar un período de lluvias abundantes

Red vial al límite

En la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa señalaron que la red de caminos rurales, de unos 120.000 kilómetros, arrastra años de falta de mantenimiento e inversión. Esa infraestructura es clave para mover insumos, maquinaria, granos y hacienda, pero hoy presenta un estado que, según la entidad, complica la actividad en buena parte del interior provincial

El presidente de Carbap, Pablo Ginestet, sostuvo que los municipios hicieron poco en materia de reparación y acondicionamiento. Según planteó, muchas tareas preventivas debieron realizarse durante el verano, pero llegaron tarde o no se hicieron

Obras que no llegaron a tiempo

La organización rural también reclamó más velocidad en la limpieza de canales y en intervenciones hidráulicas menores que ayuden a mejorar el escurrimiento. Ginestet señaló que los avances fueron escasos y que, a esta altura, el margen para prevenir nuevos problemas es limitado

El diagnóstico que maneja la entidad es preocupante: alrededor del 70% de los caminos rurales bonaerenses está en estado malo o regular, apenas un 5% se encuentra en muy buenas condiciones y el resto es transitable, aunque con restricciones. En zonas como Nueve de Julio, Carlos Casares, Henderson, Saladillo, 25 de Mayo, Bolívar, San Cayetano y Necochea, los reclamos crecieron en las últimas semanas

Desde Carbap insisten en que la solución no pasa solo por terminar grandes obras, sino también por asegurar el uso efectivo de la tasa vial y repensar una red rural que, en muchos casos, fue diseñada hace más de un siglo. Con las lluvias en el horizonte, el temor es que vuelvan los aislamientos, se complique la siembra y se frene la salida de la producción