Cuando Jason Mraz compró un campo en California en 2004, buscaba vivir cerca de la naturaleza. El terreno, ubicado en Oceanside, en el condado de San Diego, ya tenía árboles de palta y terminó convirtiéndose en un nuevo capítulo de su vida
Además de su carrera musical, el intérprete de “I’m Yours” comenzó a aprender sobre agricultura, producción de alimentos y comercialización. Con su familia desarrolló Mraz Family Farms, una explotación de 17 acres, equivalentes a unas 6,9 hectáreas
De un monte antiguo a una granja diversificada
El campo conservaba árboles plantados a comienzos de los años setenta. La reconversión tomó impulso en 2015, cuando una poda severa, conocida como stumping, permitió renovar parte de las plantaciones, sumar variedades y reorganizar la operación familiar
La decisión también respondió a un problema económico. La sequía había encarecido el agua y depender de un solo cultivo dificultaba el funcionamiento del establecimiento. “Necesitaba diversificar”, resumió Mraz al explicar aquel proceso
Con la orientación de Scott Murray, a quien considera su mentor agrícola, buscó productos atractivos para cocineros y consumidores, pero poco habituales entre los productores de la zona
El café como segundo cultivo
La posibilidad de producir café surgió a partir del trabajo de Jay Ruskey, un pionero del cultivo en California. Para Mraz, la propuesta también tenía un significado personal: antes de dedicarse por completo a la música, había comenzado su carrera trabajando en cafeterías
Las primeras plantas llegaron en abril de 2015 y fueron llevadas al suelo en octubre de ese año. La familia preparó unas 2300 posiciones de plantación y tomó medidas para proteger los cafetos del frío invernal y de la exposición solar
En 2017, el proyecto todavía era considerado un ensayo. La granja anunciaba once variedades de arábica y advertía que pasarían varios años antes de contar con granos suficientes para vender
Un manejo basado en el suelo y la reutilización
Las paltas siguieron siendo la producción principal. En 2019, el establecimiento contaba con cerca de 1000 plantas, atendidas de manera individual mediante tareas de alimentación y poda
El manejo familiar no incluía fertilizantes químicos ni insecticidas. En su lugar, recurrían al compost natural y a insectos benéficos. Mraz comparó a los microorganismos del suelo con pequeños agricultores que intercambian nutrientes con las raíces
“Al compostar mejoramos el suelo, de modo que prácticamente se convierte en una esponja”, explicó. Según su visión, una mayor retención de agua contribuye a recuperar reservas subterráneas y favorece los ecosistemas
La reutilización de materiales también fue parte de la transformación. Parte de la madera obtenida de los árboles se trituró para producir compost, mientras que otros troncos y ramas se reservaron para fabricar estantes, utensilios y distintos objetos
Paltas, maracuyá y partidas limitadas de café
La granja comercializa paltas Hass y Reed, además de maracuyá de temporada, mediante cajas vendidas por internet. También abastece a algunos comercios y restaurantes de Oceanside
Las cajas de palta Hass aparecen con precios de entre US$25 y US$50, aunque al momento de la consulta no había disponibilidad. El café sigue un circuito diferente: Frinj se ocupa de la poscosecha y la comercialización
La producción cafetera es limitada. En 2019, la familia mencionaba ventas a Bird Rock Coffee Roasters, de San Diego, y a Saza Coffee, en Japón
La agricultura como parte de su identidad
La experiencia también llegó a la música de Mraz. La canción “Frank D. Fixer”, publicada en 2012 y dedicada a su abuelo, relaciona recuerdos de la agricultura familiar con las dificultades que enfrentó como pequeño productor
Su participación en Farm Aid, un concierto benéfico destinado a apoyar a las granjas familiares, le permitió comprender mejor esos desafíos y reencontrarse con sus raíces
Mraz compró el terreno a un hombre de más de 80 años. Al pensar en los árboles que plantaba, imaginó que otro joven podría continuar el trabajo cuando él alcanzara esa edad
“Si una granja se maneja bien, sobrevivirá a su agricultor”, es la idea que resume su visión sobre el futuro del establecimiento